Shannen Doherty: cinco años de lucha contra el cáncer que comenzó a padecer en 2015 y que está en Fase IV

Shannen Doherty.
Shannen Doherty.
INSTAGRAM SHANNEN DOHERTY

Al cáncer se le lucha en los laboratorios, con ciencia, no en el cuerpo de alguien y con quimio o radioterapia. Las personas no "libran una batalla" contra el cáncer sencillamente porque no está en su mano vencer. Y si ganan, no han vencido al cáncer, lo han superado. De igual modo que si salen derrotadas, esas personas no son perdedoras. Esto se lo ha grabado a fuego la actriz Shannen Doherty desde 2015.

Aunque llevaba muchos años currándoselo -participó siendo niña en una temporada de La casa de la pradera, enamoró al público con su secundaria en Las chicas sólo piensan en divertirse; y participó en Escuela de jóvenes asesinos- fue Sensación de vivir la serie que la convirtió en estrella.

Durante cuatro temporadas, su Brenda Walsh se convirtió en uno de los personajes favoritos de toda la juventud americana -y, por ende, casi del mundo occidental- y colaboró con Kevin Smith en Mallrats. Pero algo cambió y no llegó a ser la inmensa actriz que estaba llamada a ser según los críticos.

En 1999 le ponen nombre a ese porqué: la enfermedad de Crohn, una enfermedad del tubo digestivo que le estaba impidiendo hacer vida normal. Un año antes, sin embargo, había comenzado otra serie que, tras su primera temporada, ya se atisbó que sería un pelotazo.

Embrujadas duró una década, de 1998 a 2008 y en ese tiempo Doherty llegó a ser una de las actrices mejor pagadas de la televisión. Cuando acabó, volvió como Brenda Walsh en Sensación de vivir: La nueva generación, pero ya no era lo mismo. Dio ciertos tumbos en su carrera alternando TV-movies con proyectos de series, como la de animación Mari-Kari, que no pasaron de la primera temporada.

Y llegó 2015. Shannen Doherty tenía cáncer de mama. Las muestras de afecto de sus compañeros de profesión fue absoluta, especialmente las de sus antiguos coprotagonistas, que la arroparon en el momento más difícil de la vida de la artista.

La enfermedad obligó a la actriz, que actualmente tiene 48 años, a someterse a un intenso tratamiento que ella misma fue publicando a través de las redes sociales. Tenía miedo y lo reconocía. 

"El mapeo que me han hecho para el plan de la radioterapia me asustó mucho. No sé por qué. Se suponía que sería solo contrastarlo, pero en el momento en el que comenzaron a mirar qué vena usar, comencé a llorar. Ataque de pánico instantáneo. Lloré. Y eso esta bien. Sentí pena por mí misma un solo minuto. Luego me detuve y me recordé lo afortunada que soy", afirmó.

Con sus maneras cercanas y naturales, reveló en febrero de 2016 que se había sometido a un tratamiento para que menguara el tumor, mas como poseía diversos quistes, no surtió efecto y los doctores decidieron que debía someterse a una mastectomía en mayo de aquel mismo año.

Justo entonces fue cuando comenzó la quimioterapia y radioterapia para frenar  el cáncer. No pudo sentirse más afortunada cuando en abril de 2017 comenzaron a remitir los síntomas y pudo anunciar casi definitivamente la disminución de su cáncer. Se quedaba en un estado de pausa. Y sin embargo, ha vuelto...

Y lo ha hecho, además, de la peor forma posible: en Fase IV, lo que es el grado más alto posible. En cristiano, quiere decir que su enfermedad está avanzando y, por si fuera poco, de una forma muy agresiva con todo su cuerpo. Esto fue lo que anunció el pasado día 4 en el programa Good Morning America de ABC News.

Doherty, que a día de hoy trabaja en la serie BH90210, una continuación años después de la célebre ficción, confesó a la presentadora del espacio televisivo, Amy Robach, que prefería que la gente lo supiera por ella misma: "]La noticia] Va a salir en cuestión de días o una semana que... estoy en la fase cuatro. Así que, bueno, mi cáncer ha vuelto, y por eso estoy aquí".

"No creo que lo haya procesado aún. Es un mal trago lo mires por donde lo mires. Tengo días en los que me pregunto por qué yo. Y luego pienso 'bueno, ¿por qué no? ¿Quién si no? ¿Quién más aparte de mí merecería esto?", apostilló. "Diría que mi primera reacción siempre es de preocupación: cómo decírselo a mi madre, a mi marido...", explicó entre lágrimas pensando en el fotógrafo Kurt Iswarienko, con quien se casó 2011.

La intérprete reconoció que una de las razones por las que accedió a volver a la mítica serie que la hizo famosa fue la muerte en marzo de 2019 de su antiguo compañero, Luke Perry.

"Fue muy difícil de asimilar porque yo ya había sido diagnosticada y él, que en teoría estaba bien de salud, se nos fue primero [el actor sufrió un derrame cerebral cuando tenía 52 años]", contó Doherty, que pensó que la reunión con los que fueron sus partenaires era una manera preciosa de "rendirle homenaje".

Si contra algo ha luchado Shannen Doherty han sido los estigmas típicos de las personas que padecen la enfermedad: la pérdida de pelo, las náuseas continuadas, el dolor generalizado. Se mostró públicamente tal y como ella era en aquel momento y no duda que va a seguir haciéndolo.

"Pensé que así la gente podría ver que otras personas en la cuarta etapa pueden trabajar. La vida no termina cuando recibimos ese diagnóstico, todavía nos queda algo por hacer", contó el otro día, mientras salía a la luz que el seguro considera que está intentando dar pena para conseguir notoriedad en el caso judicial que aún está en activo...

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