María Cinta Barberà
María Cinta Barberà, tras su operación. EFE
La tarraconense María Cinta Barberà, la primera mujer en España a la que implantaron un corazón artificial , narra con la ayuda del fisioterapeuta Esteve Bosch en ' La fuerza de un latido' (editado por Integral/La Magrana) su historia de superación. "Quería explicar cómo salir adelante", aseguró.

Una mala noticia no la puedes cambiar, pero sí mejorar

En el libro se hace un recorrido por la historia de esta mujer con un expediente médico muy extenso -hepatitis, artritis, cáncer e insuficiencia cardíaca-, ofreciendo tanto la visión del paciente como del personal sanitario.

María Cinta Barberà explicó que desde hace tres años, cuando le diagnosticaron el cáncer, tenía la idea de escribir un libro -"me quemaba"-, una sensación que aumentó después de que la quimioterapia le despertara una insuficiencia cardiaca.

El hecho de tener cáncer imposibilitaba un transplante, por lo que tuvo que esperar hasta que los médicos del Hospital de Bellvitge le propusieron implantar un corazón artificial. "Me pidieron que confiara en ellos y no me dijeron lo del implante hasta que lo tuvieron claro", añadió.

La quimioterapia le despertó una insuficiencia cardíaca
Ante esta experiencia, Barberà señaló que "se preparó muy bien" tanto a ella como a su familia, para afrontar la muerte. Recordó que días antes brindó con su familia y amigos, pero que el día anterior a la operación no quiso "ver a nadie, para tener el buen recuerdo del brindis". Para ella, "una mala noticia no la puedes cambiar, pero sí mejorar".

Fue en ese momento, antes del implante, cuando conoció al fisioterapeuta Esteve Bosch, con el que iba a llevar a cabo la recuperación tras la operación. Barberà recordó que el facultativo también tenía escritos y que "no le desagradó" la idea del libro, porque "sabía que había salido adelante de muchos problemas" médicos.

Grabó en cinta su testimonio y, una vez recuperada, empezó a tomar notas, que pasaba al médico. Barberà explicó que cuatro meses después de la operación su corazón volvió a funcionar -"cosa que me cabreó porque no creía merecerlo"- y le tuvieron que extraer el implante.

No se siente como "un ejemplo" de superación

María Cinta Barberà afirmó que no se siente como "un ejemplo" de superación, pero que su experiencia le ha ayudado para asegurar que "no tiene nada, pero no le falta de nada". Abogó por una actitud en la que "se sepa apreciar lo poco o mucho que se tiene en la vida".

Tras un libro en el que ha recogido la experiencia, tiene en mente otro volumen que reúna sus sentimientos, que "no han quedado reflejados" en 'La fuerza de un latido', pero antes espera que este "llegue al corazón" del lector.