El uso de minimóviles se dispara en las cárceles españolas

  • Su tamaño y el material del que está fabricado son las dos principales razones por las que ha crecido su uso.
Miden lo mismo que el capuchón de un bolígrafo: 5 cm, y son tendencia en las cárceles españolas. En 2018 se intervinieron 1.858 minimóviles y el año pasado la cifra subió a los 2.580.
Miden lo mismo que el capuchón de un bolígrafo: 5 cm, y son tendencia en las cárceles españolas. En 2018 se intervinieron 1.858 minimóviles y el año pasado la cifra subió a los 2.580.
Miden lo mismo que el capuchón de un bolígrafo: 5 cm, y son tendencia en las cárceles españolas. En 2018 se intervinieron 1.858 minimóviles y el año pasado la cifra subió a los 2.580.

Los minimóviles copan las cárceles españolas. Su tamaño y el material del que está fabricado son las dos principales razones por las que el uso de estos aparatos ha crecido de forma exponencial en 2019.  

Según datos oficiales, las cifras de teléfonos requisados se han disparado: en 2019 ascendió hasta los 2.580, superando la cifra más alta hasta entonces, los 1.784 de 2009.

Miden cinco centímetros, lo mismo que el capuchón de un bolígrafo, lo que hace que sea muy fácil esconderlo. Los funcionarios se muestran muy sorprendidos con el ingenio de los presos, que llegan a ocultar los minimóviles en las suelas de zapatillas, en latas de refresco o en el papel higiénico. 

Además, su material también facilita la tarea de introducirlo dentro de la cárcel: es de plástico, y aunque su calidad sea pésima, los detectores de metales no lo detectan.

Su precio en la calle ronda los 20 euros, aunque se ha convertido en un producto muy codiciado de contrabando dentro de las prisiones, donde su importe se multiplica.

Mostrar comentarios

Códigos Descuento