Los vecinos del Chinatown madrileño reclaman no caer en la psicosis por el coronavirus: "Eso está muy lejos"

Vecinos del barrio madrileño de Usera, portando mascarillas.
Vecinos del barrio madrileño de Usera, portando mascarillas.
Jorge Paris

Decenas de farolillos rojos decoran estos días las calles de Usera, el oasis chino de Madrid. Los ciudadanos del gigante asiático celebran hasta el próximo 16 de febrero el comienzo de su nuevo año, que arrancó el pasado 25 de enero, y lo hacen manteniendo  total normalidad, como si desde que se conociera el primer caso de coronavirus no estuvieran en el centro de todas las miradas.

El encargado de negocios de la Embajada de China, Yao Fei, denunció ayer en una rueda de prensa, ataques xenófobos continuados hacia su comunidad en las últimas semanas en Estados Unidos y en algunos países de la Unión Europea, aunque también aseguró que se han dado casos en España. "A nuestros propios hijos les han llamado coronavirus en el colegio", declaró.

No obstante, sí apuntó que se trata de "situaciones aisladas", puesto que también han recibido "apoyo y solidaridad" por parte tanto del "del pueblo como de las autoridades españolas". Esta versión es similar a la que mantiene la organización antirracista Movimiento contra la Intolerancia, que no ha recibido ninguna denuncia del estilo en los últimos días.

Por eso, Yao Fei apuntó la necesidad de seguir en esta senda porque "el coronavirus no tiene pasaporte". De la misma forma, instó a los vecinos a ver como "normal" el hecho de que los ciudadanos asiáticos utilicen a diario mascarilla porque lo hacen, explicó, "para proteger la vida de todos mediante un uso responsable".

Las mascarillas se han agotado

Eso sí, estos días no es habitual ver dicha imagen. Al menos eso es lo que opina Sergio, que regenta una tienda de alimentación en una de las calles aledañas a la avenida Marcelo Usera. "No hay psicosis, eso está muy lejos", dice en una conversación con 20minutos al ser preguntado por el virus que ha provocado más de 490 muertes y casi 25.000 contagios en todo el mundo. 

Como él opina Ángel de la Macorra González, dueño de la farmacia situada en el número 79 de la avenida que da nombre al barrio, que cuenta que ha agotado todas las existencias de mascarillas, como ya expuso el Colegio de Farmacéuticos de Madrid, que cifró en un 6.000% el incremento de la demanda de este bien que tiene un precio que ronda el euro y que puede ser tanto de papel como de plástico.

Eso sí, en algunos establecimientos todavía quedan las últimas. Es el caso de la parafarmacia situada frente al mercado municipal del distrito, lo que demuestra que la supuesta psicosis va por barrios. "Nosotros no hemos oído nada", expuso este martes Eugenio Brea, presidente de la Asociación de Vecinos de Almendrales, radicada cerca de la calle Dolores Barranco.

En conversación con 20minutos, certificó que existen diferentes versiones sobre la ‘chinofobia’ porque en su caso, aseguró no haber oído nada de ninguno de los miembros de su agrupación: "No hay ni alarma ni nada".

Por su parte, la mayoría de ciudadanos chinos de Usera optan por el silencio, cansados de cargar con una losa con la que no se identifican. "Entendemos la preocupación, pero nosotros no tenemos nada que decir sobre esto", declaró la única ciudadana asiática que se prestó, sin decir su nombre, a conversar sobre el virus que asola su país de una decena de comercios en los que 20minutos preguntó.

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