Antirradar ilegal.
Aparato ilegal para localizar los radares de la DGT. ARCHIVO

Pese a los intentos de la Dirección General de Tráfico de reducir el número de muertos en accidentes de tráfico por exceso de velocidad, los españoles se han empeñado en poner en riesgo su vida y la de los demás.

Así lo demuestran las últimas cifras de conductores sancionados por usar aparatos, que detectan radares móviles en carretera, para poder superar el límite de velocidad sin miedo a ser sancionados.

619 denuncias más que en todo el año 2007
En lo que llevamos de año se han denunciado a 1.700 conductores por utilizar esta tecnología,
de venta legal pero totalmente prohibido su uso en carretera. Son 619 denuncias más que en todo el año 2007, lo que hace que se incremente un 57,2% el número de infractores por este fraude penado con una multa de 600 euros, según datos de la DGT .


"Prefiero pagar la multa si me pillan con el antirradar que peder puntos por exceso de velocidad o incluso ir a la cárcel. Además, el aparato es muy cómodo porque va escondido y no se ve. Sólo hay que conectarlo cuando te subes en el coche y a conducir sin problemas", explicó un conductor que lleva dos años usando el aparato y prefiere mantener su anonimato.

Prefiero pagar la multa si mepillan con el antirradar que perder punto por exceso de velocidad o incluso ir a la cárcel"

El problema es que, el aviso al conductor de la cercanía de un radar móvil que mide la velocidad, según la DGT, provoca maniobras de frenado muy peligrosas que suponen un peligro para la circulación. Además, se trata de un aparato destinado a infringir los límites de velocidad en carretera, explicaron fuentes de la DGT a 20 minutos.

La tecnología, fruto de la investigación militar aplicada a la vida civil (en algunos casos miniaturas de los radares que usaban los bombarderos F-16) cuesta entre 350 euros y 1.500 euros, según el campo de rastreo que varía entre los 200 metros y dos kilómetros. La mayoría se venden por Internet, aunque cada vez es más común verlos en talleres y concesionarios.

Así cazan a los infractores

Los radares móviles de la Guardia Civil emiten un haz de luz que choca contra el vehículo y de esta forma mide su velocidad. Si el aparato da error "es posible que el vehículo lleve instalado algún aparato medidor de frecuencia", explicaron a este diario fuentes de la DGT. En tal caso, los agentes paran al conductor y revisan el coche en la misma vía. Si consiguen detectarlo formalizan la sanción.

Otra forma de detectarlo. La velocidad canta y observar como un vehículo disminuye la velocidad en determinadas parte de la vía puede llevar a los agentes a dudar de la suerte con la que un conductor esquiva los controles y registrar su vehículo.

Los agentes cada vez están más instruidos en el uso de estas tecnologías, lo que facilita su detección en el vehículo. En concreto, un grupo especializado en la lucha contra los radares móviles rastrea Internet para conocer los nuevos lugares dónde se esconden habitualmente los aparatos. De esta forma, si el delito se cambia, los métodos para detectarlos también lo hacen.

No todos los dispositivos son ilegales

Existen tres tipos de antirradar. Los avisadores, de uso legal, los detectores de radar y los inhibidores . Estos dos últimos totalmente prohibidos por la ley.

Los avisadores consisten en GPS con una base de datos pública sobre los puntos fijos donde puede haber un radar.

Los detectores de radar, Son dispositivos que detectan las señales emitidas por el radar móvil. Son los más extendidos junto a los avisadores.

Los inhibidores. Funciona con los radares de láser, que apenas están implantados en España, por lo que no es muy común su uso.