La Coca-Cola española tiene hoy un 18% menos azúcares que hace tres años

  • Dice la compañía que quiere ayudar a reducir el consumo de calorías por azúcares libres.
  • El nuevo Ministerio de Consumo podría traer una subida impositiva de las bebidas azucaradas.
Varias botellas de refrescos y bebidas azucaradas.
Varias botellas de refrescos y bebidas azucaradas.
GTRES

La Coca-Cola española tiene hoy bastante menos azúcar que hace tres años. La compañía del famoso refresco ha conseguido en los últimos tres años reducir casi el 18% del contenido en azúcares por litro en el total de bebidas vendidas.

Cuenta EFE que, según datos de la multinacional, la disminución de esos componentes alimentarios representó en 2017 un porcentaje del 4,53% respecto a 2016. Al año siguiente (2018) se logró una reducción de azúcares del 12,74% con respecto a 2016, hasta llegar al 17,82% en 2019 en comparación con 2016.

En España se consumen unos 2.000 millones de litros anuales de refrescos

Presume Coca-Cola de que seis de cada diez del total de sus ventas en España en 2019 han sido de opciones bajas en o sin calorías. Dice la multinacional que quiere así seguir las pautas de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y ayudar al consumidor a conseguir no traspasar la barrera de una ingesta mayor del 10% de las calorías provenientes de los azúcares libres.

La OMS señala a los resfrescos azucarados como uno de los grandes responsables (no el único) de la epidemia de obesidad que sufre el planeta. Sus datos son alarmantes e indican que una de cada tres personas tiene sobrepeso y que 42 millones de niños menores de cinco años entran en esta categoría (once millones más que en el año 2000).

Un impuesto a los refrescos para reducir su consumo

Por todo ello, la OMS lleva años pidiendo a los gobiernos que establezcan nuevos impuestos para las bebidas azucaradas, a las que responsabiliza del aumento de la diabetes, las caries y la obesidad, una patología con dimensiones epidémicas en algunos países.

Según un estudio, aplicar un impuesto que genere un aumento del 20% en el precio final de las bebidas azucaradas supondría una reducción equivalente en el consumo de estos productos. Muchos países, de Reino Unido a Francia, pasando por Noruega o México, ya lo han hecho.

El consumo de refrescos azucarados en Cataluña cayó un 13,6% con su impuesto

En España, donde se consumen alrededor de 2.000 millones de litros anuales de refrescos, aún no. Lo intentó Cataluña. Su impuesto sobre las bebidas azucaradas entró en vigor en mayo de 2017. Tenía dos tipos de gravamen, de ocho céntimos por litro y de 12, según la cantidad de azúcar de la bebida. Debía repercutir en el consumidor final, ya que su objetivo era reducir el consumo.

Pero duró poco. En julio de 2019, el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña lo declaraba nulo, tras el recurso interpuesto por diversas asociaciones de distribución y cadenas de supermercados, comercios y restauración en contra de su reglamento.

No obstante, pese a su corta vida el impuesto se dejó sentir. Los catalanes bebieron menos de azúcar en bebidas embotelladas desde su entrada en vigor. En el caso de los refrescos con un contenido medio de azúcar la reducción alcanzó el 13,6%. En cambio, aumentó en un 33% la compra de bebidas isotónicas y en un 5,4% la de otras bebidas azucaradas, como los batidos.

Mostrar comentarios

Códigos Descuento