Alex O'Dogherty: "Los políticos son los primeros que utilizan las palabras a su favor"

  • El actor presenta 'Imbécil', un espectáculo en el que trata la forma en la que usamos las palabras y cómo nos afectan.
  • Además de su banda, La Bizarrería, el intérprete también está metido en otros proyectos como una serie propia.
  • Alex O'Dogherty volverá a interpretar a Arturo en la película de 'Camera Café' que están preparando.
Alex O'Dogherty en la presentación de su espectáculo Imbécil.
Alex O'Dogherty en la presentación de su espectáculo 'Imbécil'.
JORGE PARÍS

"Alex O'Dogherty es imbécil", aunque no literalmente. El actor presenta su nuevo monólogo, Imbécil, en el que habla del uso de las palabras. Las de pueblo, las de los jóvenes, las críticas, los halagos... En definitiva, una obra que se centra en el buen y mal uso de las palabras y el cómo nos afectan.

Cada sábado, Alex O'Dogherty se sube al escenario del Teatro Arlequín para representar Imbécil, un espectáculo que creó con la premisa de ver cómo afrontamos las palabras. Un tema que hará reflexionar, tanto al público como a él mismo, y darse cuenta de que no merece la pena centrarse tanto en lo negativo.

Este es ya su cuarto espectáculo, un monólogo lleno de humor en el que contará con la participación del público y en el que no faltará la música. Y es que Alex O'Dogherty no solo es actor, también es cantante, compositor, tiene su propia banda (La Bizarrería) y es bien conocido por ser todo un hombre orquesta.

¿Cómo le llegó la idea de este monólogo? ¿De verdad se autocensuraba tanto? Estaba llegando a un punto en el que sí me estaba autocensurando, claro. Mi mayor defecto como artista es que soy muy prudente y muy educado. No sigo la máxima de mis ídolos, que eran los Hermanos Marx, a los que les preguntaron cuál era la clave de su éxito y contestaron que no tenían respeto por nada y por nadie. Y, evidentemente, eso es así. Por eso triunfa Broncano y esta gente, porque son unos sinvergüenzas que no respetan a nadie y me parece muy bien.

Alex O Dogherty en la presentación de su espectáculo Imbécil.

Alex O’Dogherty

  • San Fernando (Cádiz), 1973. Actor, director, músico, monologuista.
Ha trabajado en televisión, teatro, cine, y tiene su propia banda de música, La Bizarrería. Algunos de sus papeles más famosos han sido en las series 'Camera Café', y 'Doctor Mateo' o en la película 'Alatriste'.

¿Usted no se considera tan valiente? Yo a veces soy demasiado prudente, me da apuro, me da palo. Yo quiero ser supertransgresor y luego me cago. Y tampoco es eso. Se pueden decir las cosas bien, de manera divertida… Pero va a dar igual, y de eso va este espectáculo, da igual lo que midas las palabras. Te garantizo que este espectáculo está todo medido al milímetro, pero luego lo contarán de otra manera.

¿Conoce el caso de algún espectáculo al que le pasara eso? Había una obra de teatro que se llamaba Me cago en Dios y la cancelaron hace 3 o 4 años por las denuncias de la gente que no la había visto. Al actor Leo Bassi le pusieron una bomba casera en el Teatro Alfil porque hacía un espectáculo que hablaba sobre Dios. Yo lo vi y no he visto cosa más inteligente en mi vida. Hablaba sobre Dios y la religión. Alguien dijo que era ofensivo, alguien que probablemente no lo había visto, y las personas que no lo habían visto le pusieron una bomba, literal. Y eso fue hace 14 años. Yo creo que mi misión como cómico es luchar contra esto haciendo reír, que esa es nuestra profesión. Y bueno, no sé hasta qué punto aporto muchos granos de arena con este espectáculo, pero por lo menos me siento bien conmigo mismo por dar la cara y decirlo.

Entonces, por así decirlo, en este monólogo es en el que menos se censura. Sin duda, sí. De hecho, también tengo un momento en el que hablo sobre Dios y procuro tratarlo de la manera más empírica posible. A veces me he planteado quitarlo. Pero no lo he hecho, no he quitado nada. He hablado de todo lo que he querido. Desafortunadamente, no hablo de todo. Por otro lado, afortunadamente, puede haber una segunda parte de este espectáculo. No quiero solo centrar en esto el resumen del espectáculo, no es solamente eso. En realidad es un homenaje a las palabras en sí, a las palabras de toda la vida, las de los pueblos, las que nos gustan, las que nos hacen sentir bien, las de los jóvenes también... En fin, es un espectáculo que habla sobre palabras, pero también habla sobre medir las palabras.

Alex O Dogherty en la presentación de su espectáculo Imbécil.
Alex O'Dogherty en la presentación de su espectáculo 'Imbécil'.
JORGE PARÍS

¿Por qué Imbécil? ¿Por qué ese título? Creo que no sabría explicártelo del todo bien, pero yo recuerdo la imagen de mi yo con 25 años, hace 20 años, cuando estaba en el instituto estudiando. Acababa de terminar. Y yo ya sabía que quería hacer un espectáculo que se llamara Imbécil. ¿Por qué? No lo sé. Es una palabra muy bonita, tiene tilde, que eso son dos puntos más. Y creo que tiene esa eme delante de la be, es muy agradable de pronunciar. Y además tiene varios significados: puedes ser un idiota, un desagradable, un payaso, un tío divertido; y puedes ser una persona frágil, débil y vulnerable.

¿Las críticas le afectan mucho o, tras este monólogo, su mentalidad ha cambiado? Me gustaría pensar que sí he cambiado, pero me parece que no. Yo, y esta frase la digo en el espectáculo, he escrito este monólogo para ver si consigo que dejen de afectarme las palabras. Y esa es mi gran lucha. Porque no es justo que todavía, a día de hoy, me sigan afectando. El otro día me decía Andreu Buenafuente en una entrevista: "pero si tú eres un tío que cae bien". Por lo general sí, pero soy tan idiota, tan imbécil, que con que haya uno que no y diga algo, ya me amarga el día y eso no puede ser. Tengo que luchar. Y en realidad este espectáculo, como todos los míos, es una terapia de choque contra mí mismo. Que luego a lo mejor habrá gente a la que le sirva y eso es también es maravilloso.

¿A qué cree que se debe que nos fijemos más en las cosas negativas que nos dicen que en las positivas? No lo sé, es posible que influya que hay un factor de vanidad ahí, ¿no? No podemos soportar ni la más mínima crítica porque queremos que todo sea perfecto. Personas como yo, que a lo mejor me esfuerzo tanto en hacer las cosas... A mí no me gusta todo el mundo. Sin embargo, cuando algo no me gusta, me voy a buscar otra cosa que me guste. No pierdo el tiempo en decirle a esa persona que no me gusta. Me parece normal que haya gente que opina en su casa que yo soy una mierda, porque yo puedo admitir y aceptar, aunque me cueste, que no le puedo gustar a todo el mundo. Pero el hecho de que esa persona se tome la molestia de etiquetarme para que yo lo lea… Hay que ser muy miserable y muy hijo de puta.

Su música también va un poco en esa línea. Sí, mi ultimo disco fue muy positivo también y tiene una canción que se llama Me quedo con lo bueno. Incluso me tatué el título para recordármelo y leerlo de vez en cuando, cuando me pasan estas cosas. Hay que quedarse con lo bueno porque las críticas siempre van a existir. Son cosas que yo le digo a la gente pero que también me lo digo a mí. Es que somos imbéciles. Entonces, los imbéciles tenemos que unirnos para hacernos fuertes y demostrarnos entre todos que podemos superar esa mierda. Porque, al fin y al cabo, lo que le estamos haciendo es dar alas a ese tipo de gente. Si ellos saben que esa es tu debilidad, irán por ahí a darte.

Alex O Dogherty en la presentación de su espectáculo Imbécil.
Alex O'Dogherty en la presentación de su espectáculo 'Imbécil'.
JORGE PARÍS

¿Alguna vez se ha enfrentado al comentario de algún hater en redes sociales? Sí, sí, claro. Ese es otro tema que trato aquí también. Lo fundamental es no contestar, por supuesto. Y si contestas, tienes que hacerlo bien. Porque si contestas mal, primero le estás dando lo que quieren; y segundo, vas a perder siempre porque ellos van a ser mucho más miserables que tú. Y además, es una espiral sin fin.

¿Cómo afronta usted esas críticas? Yo he hecho varias veces lo que yo llamo conversiones. He llegado a convertir a varios hijos de puta en gente encantadora con un simple tuit amable. Y ese es otro fuerte de las palabras. Las palabras mágicas, las palabras buenas, las amables, las educadas, que son las que de repente desmontan a todo el mundo, hasta al más miserable, hasta al más desagradable. Tú le entras con amabilidad y la gente no puede hacer otra cosa más que ponerse a tu nivel, y eso es lo que he conseguido muchas veces. Alguien me ha escrito una barbaridad, yo le he contestado de una manera muy educada y ha cambiado milagrosamente en un segundo a ser una persona encantadora. Es un ejercicio muy divertido.

¿Cómo ha sido el recibimiento de los primeros pases de Imbécil? Muy bueno. Afortunadamente, he estrenado aquí en Madrid. Previamente lo había hecho 10 veces antes en unos sitios que he buscado para probarlo, para no llegar aquí a la primera. Además, es un espectáculo muy difícil, este es el mas difícil que he hecho en mi vida, sin duda, por todo lo que tengo que compaginar musicalmente para que todo entre a tiempo: la letra, la voz, los ritmos, etc. También he de compaginar bien lo que hago con el publico. Involucrar mucho al público ha sido siempre una marca de mis espectáculos.

Alex O Dogherty en la presentación de su espectáculo Imbécil.
Alex O'Dogherty en la presentación de su espectáculo 'Imbécil'.
LAURA DE HARO

¿Cómo ha reaccionado el público cuando le ha pedido su colaboración? Bien. Yo sé que hay mucha gente a la que subir al escenario le echa un poco para atrás, pero el que me vaya conociendo sabrá que la forma en la que yo involucro a la gente es una en la que se lo pasan bien. De hecho, esta es la primera vez que saco gente al escenario, siempre colaboraba la gente desde las gradas. Pero aquí sale gente y hacen cosas muy divertidas, se lo acaban pasando bien. Mi objetivo fundamental es que el público que esté viendo el espectáculo diga "ojalá me saque a mi". Pues ese es el tipo de participación que tengo. Yo creo que lo planteo muy claramente para que la gente se lo pase bien y no sufra sobre el escenario, así que el público entra mucho.

Otra marca identificativa de sus espectáculos es la música. Sigue siendo un hombre orquesta, pero ha cambiado un poco los instrumentos. Actúo con una loop station, que es un aparato que graba y repite. Si yo grabo una batería y le doy al botón, lo repite, y ya tienes un ritmo constante marcado. Si luego grabas una línea debajo, también se repite. De manera muy sencilla, puedes configurar una canción en la que suenan todos los instrumentos y ya puedes cantar encima, rapear o hablar. En este caso es una versión moderna del hombre orquesta. Es otro reto también. He sufrido muchísimo para sacarlo, pensé que no iba a poder porque realmente es muy complicado poder hacer todo a tiempo, como no lo hagas perfectamente se descuadra todo y se va al a mierda. Y hacerlo de una manera natural y encima hacer el imbécil, es muy complicado. Me he tirado muchos meses hasta que he podido conseguir hacerlo.

¿Su monólogo está dedicado a alguien? Al principio imita a un político, por ejemplo. No, para nada. Está dedicado a mí, yo soy el primer imbécil, la verdad. Y luego ya, para el que se quiera sentir identificado. Esto del político se me ocurrió el otro día porque salir así me parecía gracioso. También los políticos son muy imbéciles, no pasa nada si se llevan un poco. Tampoco es para tanto, es muy relativo, es muy suave. Ese tipo de entrada se me ocurrió para imitar esas promesas que se hacen, ese tipo de falsos saludos, muy imbécil también. Y en cuanto al mal uso de las palabras, también. Ellos son los primeros que utilizan las palabras a su favor, ¿no? Los famosos eufemismos que emplean, como la deceleración. Aquí también utilizo algún eufemismo. Para decir "hijo de puta" se puede usar "sucesor de ramera", por ejemplo.

"Estoy en la película de 'Camera Café' y se quiere comenzar a grabar a finales de año"

¿Qué otros proyectos tiene por delante? Pues esta primavera se estrena mi última película que se llama Salir del ropero, dirigida por Ángeles Reiné. Con Verónica Forque, Rosa María Sardà, Candela Peña, Ingrid García-Jonsson, David Verdaguer y un servidor. Es la primera película de Ángeles y es una película muy bonita que trata del amor entre dos mujeres que se aman de toda la vida. Deciden casarse y arman un revuelo en su pueblo. Yo soy el cura del pueblo, un cura moderno. Se estrena ahora en primavera. Con La Bizarrería [su banda de música] seguimos tocando todo lo que nos surja. Y estoy escribiendo una serie con un amigo que estamos intentando colocar.

Hace unos meses se supo que se estaba realizando una película de Camera Café. ¿Está usted en el proyecto? Por supuesto que estoy dentro, los mato si no me incluyen. No puedo contar nada porque no lo sé. Sé que Arturo Valls dio la noticia y va para delante. Me llamaron hace poco para confirmarme que se quiere hacer a finales de este año y estamos todos muy ilusionados y muy contentos.

Ha hecho teatro, tele, radio, música... Si tuviera que quedarse solo con uno de estos ámbitos, ¿cuál sería? Me quedaría con todo. La suerte que he tenido toda mi vida es poder hacerlo todo. Lo único que he deseado es poder tener un poco más de tiempo para repartirlo mejor. Ahora, afortunadamente, he tenido mucho tiempo para dedicarme a esto. Por un lado piensas: "tengo mucho tiempo porque no me llama nadie para nada". Pero no he querido pensarlo así, me he quedado con lo bueno, he dedicado todo el tiempo del mundo a sacar esto y ahora casualmente las cosas van encajando. Quiero tener tiempo para hacer las cosas un poquito mejor y seguir alternando, que me gusta mucho alternar. Pero, por supuesto, es difícil superar los momentos en los que hago mis propios espectáculos, mi teatro con la gente o cuando estoy con mi banda.

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