La tormenta Gloria se come el Delta del Ebro: el 50% de su área se ha inundado

Imagen aérea del Delta del Ebro del 15 de enero de 2020.
Imagen aérea del Delta del Ebro del 15 de enero de 2020.
SENTINEL / COPERNICUS

Los últimos coletazos de la devastadora borrasca Gloria todavía se dejarán notar hoy en el noreste de España, especialmente en Cataluña y norte de Aragón, después arrasar en los últimos días buena parte de la costa Mediterránea, dejando el trágico balance hasta este miércoles de nueve víctimas mortales.

Una de las zonas más devastadas es el Delta del Ebro, un frágil ecosistema que prácticamente ha desaparecido del mapa sumergido bajo las aguas del Mediterráneo. El inusitado temporal marítimo, con olas récord de más de ocho metros, hizo que el mar creciera tres kilómetros tierra adentro y unas 3.000 hectáreas han quedado inundadas, prácticamente el 50% de la superficie total del Delta, que tardará, si es que lo consigue, en recuperar su fisonomía previa al temporal.

Las cooperativas arroceras del Delta, que producen el 75% del arroz cultivado en Cataluña, temen que el agua salada haya echado a perder las cosechas. «El agua ha llegado a límites que nunca había alcanzado. La situación es muy complicada. El Delta está en situación de emergencia», afirmó ayer en TV3 Lluís Soler, alcalde de Deltebre, el municipio más cercano a la desembocadura del Ebro. "Durante los últimos 74 años, el mar le ha ido comiendo al Delta alrededor de cinco metros de tierra al año. Ahora le ha comido 26 metros en un solo día", explicó Soler, que pedirá la declaración de zona catastrófica. 

Y es que el paso de Gloria puede haber acelerado de forma irreparable la desaparición del Delta del Ebro, un desastre medioambiental que las organizaciones ecologistas llevan tiempo pronosticando para este siglo si no se toman medidas. "El Delta no puede esperar más. Hay que actuar de forma urgente", denunció el sindicato agrario Unió de Pagesos. El presidente de la Generalitat, Quim Torra, visitó ayer la zona y prometió "un plan de acción inmediato".

El programa Copérnico ha validado estas imágenes captadas gracias al satélite Sentinel 1.

Delta del Ebro, antes y después del paso de la borrasca 'Gloria'.
Delta del Ebro, antes y después del paso de la borrasca 'Gloria'.
SENTINEL / COPERNICUS

Pero la devastación de Gloria, que ha provocado el peor temporal marítimo del siglo, se extiende a prácticamente toda la costa catalana, así como al litoral de la Comunidad Valenciana, Murcia y Baleares.  Estas tres últimas comunidades hacían ayer balance de daños, muy cuantiosos en casi todas sus localidades costeras.

Cataluña, sin embargo, continuó azotada por el temporal y 170.000 alumnos se quedaron sin clases por el cierre de colegios. La persistencia de las lluvias provocó el desbordamiento de los ríos Fluvià y Ter, en Girona, y del Tordera en la provincia de Barcelona. Pantanos como el de Susqueda se vieron obligados a desembalsar agua tras superar el 93% de su capacidad y los equipos de emergencias desalojaron urbanizaciones y evacuaron a decenas de personas. Protección Civil pidió anoche a los vecinos que residen cerca del cauce bajo del Ter que no pasaran la noche «en plantas inferiores» debido al riesgo de nuevos desbordamientos.

Las inundaciones y los desprendimientos, así como la nieve en las comarcas de interior, provocaron, además, afectaciones en líneas de tren y carreteras catalanas. La circulación ferroviaria entre Malgrat y Blanes, de la R1 de Rodalies, podría tardar meses en reanudarse por al derrumbe de un tramo de vía.

En Aragón y el interior de Castellón, la Unidad Militar de Emergencias (UME) continuaba trabajando ayer para despejar carreteras –en Teruel aún quedaba anoche algún pueblo aislado– y para restablecer el suministro eléctrico después de una nevada histórica. En puntos de las provincias de Teruel y Zaragoza llegó a acumularse hasta un metro de nieve.

Nueve muertos y cuatro desaparecidos

Ayer aumentaron a nueve las víctimas mortales provocadas por el temporal al hallarse en Alicante el cuerpo sin vida de un hombre de 67 años que estaba desaparecido, y confirmar la autopsia la muerte por hipotermia de una indigente en Almería. Asimismo, un agricultor murió en un invernadero de Níjar atrapado por el granizo y una mujer falleció por el derrumbe de un edificio en Alcoy. La autopsia determinará si el cadáver de otro indigente hallado en Carcaixent (Valencia) murió, como parece, por hipotermia. Estas cinco víctimas se suman a las cuatro ya contabilizadas el martes:dos en Valencia, una en Asturias y otra en Ávila.

Además, este miércoles, cuatro personas permanecían desaparecidas, tres hombres en Baleares, donde el operativo de búsqueda se suspendió hasta hoy; y otro en Palamós, que se cayó al mar cuando intentaba amarrar un barco.

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