Buscan pistas de la desaparición de Sonia Iglesias en un pozo de la familia del sospechoso en Pontevedra

Manifestación en Pontevedra por el noveno aniversario de la desaparición de Sonia Iglesias
Manifestación en Pontevedra por el noveno aniversario de la desaparición de Sonia Iglesias
EP

Agentes de la Policía Nacional en colaboración con los Bomberos de Pontevedra inspeccionaron este miércoles un pozo situado en una finca particular de la zona de Pedra do Lagarto, en la parroquia pontevedresa de Marcón, en el marco de la investigación abierta con motivo de la desaparición de Sonia Iglesias en agosto del año 2010. La búsqueda ha sido infructuosa y no se han encontrado pruebas.

La subdelegada del Gobierno en Pontevedra, Maica Larriba, confirmó, en declaraciones a los medios, que "el resultado ha sido totalmente negativo".

En este operativo participaron efectivos de la Unidad de Subsuelo de la Policía Nacional trasladados desde Madrid, así como agentes de otras unidades policiales de Pontevedra y Madrid.

Los bomberos achicaron el agua del pozo artesanal hasta vaciarlo. Luego se revisó el interior en busca de pruebas que permitan resolver el caso de esta joven desaparecida.

La subdelegada del Gobierno en la provincia indicó que "ningún caso se cierra definitivamente" y para la Policía el de Sonia Iglesias "no está cerrado", por lo que "cualquier nuevo dato, cualquier fleco suelto que pueda dar lugar a continuar con las investigaciones no se aparca sino que se atiende", ha abundado.

Oculto con maleza

En esta ocasión los investigadores tenían conocimiento de un pozo situado en estas inmediaciones que no había sido localizado porque "era una zona que estaba totalmente cubierta de maleza", pero al desbrozar esta con motivo de las obras de construcción de la Ronda Este se ha descubierto el pozo.

Según el programa de Antena 3 Espejo Público, este pozo está situado en una finca de la familia del principal sospechoso, Julio Araújo, exmarido de Sonia y padre de su hijo.

De este modo, esta inspección se suma a las múltiples diligencias realizadas en el marco de la investigación sobre la desaparición de Sonia Iglesias.

Búsqueda en una casa común en 2018

En 2018 la causa volvió a reabrirse para registrar una casa de Pontevedra en la que Iglesias y Araújo habían convivido al inicio de su relación. La búsqueda se centró en la finca trasera de la vivienda, un terreno de unos 800 metros que fue peinado con un georradar y en donde también se analizó otro pozo artesanal de agua que fue vaciado por los bomberos y una fosa séptica que se encuentra en las inmediaciones.

Julio Araújo, a la derecha, investigado por la desaparición de Sonia Iglesias
Julio Araújo, a la derecha, investigado por la desaparición de Sonia Iglesias
CEDIDA

El rastro de Sonia Iglesias, una mujer de 38 años en el momento de la desaparición, se perdió el 18 de agosto de 2010 después de que acudiera a una zapatería de la ciudad y ya no regresara a su puesto de trabajo como dependienta de un establecimiento comercial del centro de Pontevedra.

Su expareja sentimental y padre de su hijo llegó a declarar como investigado por esta desaparición, pero finalmente la justicia retiró la imputación y archivó el caso en abril de 2015 por falta de pruebas.

La familia de Sonia siempre ha mantenido sus sospechas sobre la expareja. Cada año, desde la desaparición, una concentración multitudinaria recorre Pontevedra durante el mes de agosto para exigir que se aclare el caso.

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