Lauri Ylönen  - The Rasmus
Lauri Ylönen, cantante de The Rasmus. FOTO: JORGE PARÍS. JORGE PARÍS
El finlandés Lauri Ylönen es pequeño, agradable y mucho más hablador que cualquiera de sus compatriotas. Sólo roza la treintena, pero el próximo 29 de septiembre publica Black Roses, el séptimo álbum con The Rasmus.


¿Qué ha pasado con su pelo?

¡No lo se! De alguna manera sentíamos que teníamos que volver atrás y hacer las cosas como antes, con un estilo mucho más espontáneo. El pelo me recuerda a la época en la que empezamos, porque también solía llevarlo así. Es una mirada al pasado.

Son jóvenes, pero llevan más de una década tocando, ¿se sienten veteranos?

Si, llevamos una larga carrera. Son 14 años juntos y siete álbumes, pero a veces ni yo mismo me doy cuenta de ello. Desde el principio teníamos tanto por hacer, tantos países a dónde ir y tanta música dentro de nosotros… Es algo adictivo, como una droga. Y siempre quieres más. No veo el final de The Rasmus en un futuro próximo.

¿Cuál es el secreto del éxito?

El secreto del éxito está en saber mantener el buen rollo

Hay que saber mantener el buen rollo. Odio a esas bandas que sólo están juntas por el espectáculo, como REM, por ejemplo. Es como si sólo fueran a trabajar, porque ni se miran entre ellos cuando están tocando juntos. Lo curioso es que miles de personas siguen yendo a verlos, y ahí hay algo que no encaja. Para que un concierto salga bien tiene que haber amor en el escenario.

'Black Roses' es un álbum más pop, ¿querían hacer algo diferente?


El sonido es distinto, si, aunque las canciones son bastante oscuras y profundas, incluso más que antes. Queríamos crear rock sin recurrir a cosas tan básicas como las guitarras, aproximarnos a los temas de otra manera.

¿Están preparados para lo que se les viene encima?

Si, estoy preparado. Soy un adicto, ¡quiero más! (risas) No, es broma. En estas canciones hay muchas influencias de los 80. Era la música que escuchábamos de pequeños y cuando formamos la banda. Y nuestro productor, Desmond Child, es de esa época, y participó en grandes éxitos de Kiss y Alice Cooper. Y de alguna manera el círculo está completo ahora, porque él ha sido una gran inspiración para nosotros y ahora hemos trabajado juntos. No, no estoy asustado (risas).

¿Ser finlandeses les convierte en algo exótico para la industria?


Ese es el tema. Hay mucha gente a la que ahora le gustan muchos grupos de mi país, y en nuestros conciertos puedes ver a gente con camisetas de HIM, por ejemplo. Hay un fenómeno con las bandas finlandesas y es estupendo, porque la gente va en busca de la música de allí. Hace cinco o diez años, ningún grupo finlandés era conocido. Finlandia tiene mucho que ofrecer, aunque quizá se parecen mucho unos grupos a otros. Pero me siento muy orgulloso cuando veo banderas de mi país en los conciertos.

¿Qué tal la experiencia en Nashville?


Vivimos unas tardes realmente extrañas. Salíamos por ahí después de pasar el día en el estudio, y todo el mundo llevaba esos sombreros de vaquero. Todos, especialmente los hombres, iban exactamente iguales. ¡Es una gente muy aburrida! Además, todos cantaban en el bar la misma canción de country, que yo no conocía, lanzando sus sombreros al aire… Nashville es la meca del country, pero empieza a ser muy importante para la industria en América. Tiene muchos estudios. Nos vino bien estar allí, en un ambiente extraño, para darnos cuenta de que ¡no queríamos ser como ellos! Sin ofender, sobre todo a las cowgirls...

¿Y en la isla de Grecia, Folegandros?

Folegrandos es un sitio muy especial, allí escribimos muchas canciones

Es un sitio muy especial. Estuvimos unas tres semanas y escribimos muchas canciones. Es una isla muy pequeña, y llegamos allí en helicóptero porque no tiene aeropuerto, y sólo hay un restaurante y un hotel; es como un pueblo pequeño. El tiempo se paró cuando estábamos allí, como si estuviéramos en nuestro propio mundo. Pero nos vino muy bien para concentrarnos. Pensamos y bebimos mucho.

¿A qué se debe su éxito en países como México y España?


Es complicado. No estoy seguro, pero en estos países tienen un mercado nacional muy fuerte, y nosotros no nos parecemos nada a eso, sobresalimos. Puedes querernos u odiarnos, pero hacemos que la gente piense.

¿Conoce a algún grupo español?

Estirpe, ¿lo conoces? Es una banda de rock, pero no muy grande. Hemos tocado con ellos varias veces. Están muy bien. No conozco mucho del rock español ni de otras músicas. Sólo… a Julio Iglesias, es genial, todo un donjuán.

¿Cómo surgió la colaboración con Desmond Child?

Es una persona relacionada con los 80. Me gusta esa música y creo que nos tocó la lotería cuando le conocimos y surgió la posibilidad de trabajar juntos. Tiene 54 años, pero conectamos mucho, nos gustan las mismas cosas.

Los fans les lanzan rosas negras en los conciertos, ¿no es un poco tétrico?

Es más bien un cliché gótico. Pero tenía que haber un álbum llamado Black Roses, porque detrás del título hay otras cosas, como una historia basada en mis experiencias personales que creamos antes de comenzar a hacer la música del disco. Y las rosas negras son una parte importante. Fue especial hacerlo, como una banda sonora.

Si, el disco tiene un poco la estructura de un guión, ¿cómo lo concibieron?

Teníamos un buen esqueleto en el disco para luego crear la música

Cuando ya teníamos ya historia hecha, vimos claramente que estaba compuesta de varios capítulos muy definidos, que básicamente se referían a conocidas películas de Hollywood como ET o Star Wars. Siguen su misma estructura, en cuatro partes: el huérfano, el vagabundo, el guerrero y el mártir. Es un buen esqueleto para luego crear la música.

¿Cuál fue el primer disco que se compró?


Uno de Status Quo, pero no me acuerdo del nombre.

Dígame un sitio para visitar en Finlandia.

Hay un sitio llamado castillo finlandés, Suomenlinna. Está en el mar y yo mismo fui este verano con un bote. Es una isla, y tiene cuevas y túneles y muchas cosas que ver.


BIO. Lauri Ylönen nació en Helsinki en 1979. Fundó The Rasmus con unos amigos en 1994. El grupo lo completan Pauli Rantasalmi, Eero Heinonen y Aki Hakala. Son superventas en Europa. El primer disco que tuvo fue de Status Quo.