Emulsa colocará más de quinientos contenedores en el centro de la ciudad para recoger restos orgánicos

La Empresa Municipal de Servicios del Medio Ambiente Urbano de Gijón (Emulsa Medioambiente) inicia el 20 de enero la colocación progresiva de 526 contenedores de tapa marrón, los correspondientes a restos orgánicos, para la recogida separada de residuos en las calles más céntricas del casco urbano de Gijón, una zona comprendida entre el Parque Isabel La Católica por el Este, el Parque de Pericones por el Sur y el Parque de Moreda por el Oeste, hacia Cimadevilla.
Emulsa colocará más de quinientos contenedores en el centro de la ciudad para recoger restos orgánicos
Emulsa colocará más de quinientos contenedores en el centro de la ciudad para recoger restos orgánicos
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La colocación de estos nuevos contenedores comenzará esta semana en la zona delimitada por el perímetro de Puerta La Villa, Avenida de El Llano, Avenida hermanos Felgueroso y Avenida de La Costa

Según ha informado el Ayuntamiento de Gijón, con este proceso de colocación de nuevos contenedores marrones, que se completará en Cimadevilla a finales de abril, todos los habitantes del casco urbano de Gijón contarán con el servicio de residuos orgánicos para su reciclaje en biogás y compost con el objetivo de seguir reduciendo las estadísticas de generación de residuos urbanos y aumentando las de reciclaje.

En esta última fase de expansión de la orgánica en la zona más céntrica de Gijón viven 104.205 habitantes, repartidos en 50.478 viviendas según datos del Censo. Son aproximadamente la mitad de los 1.155 contenedores de tapa marrón que se habían adquirido en septiembre de 2016, buena parte de los cuales ya han sido instalados por fases en los barrios que rodean al casco urbano.

Los nuevos contenedores, que sólo se abren gratuitamente con Tarjeta Ciudadana para garantizar en la medida de lo posible que sólo se depositen residuos orgánicos, se colocarán junto a los de fracción no reciclable y con el objetivo de agrupar las cinco fracciones de residuos (no orgánico, orgánico, papel y cartón, envases y vidrio) en islas completas de contenedores, tratando de minimizar las molestias a comerciantes y hosteleros, y garantizando la seguridad vial.

Una vez que finalice la instalación de los contenedores marrones en el casco urbano de la ciudad continuará la renovación de los del resto de residuos, en una segunda fase que se llevaría a cabo en el último trimestre del año. Una vez finalizada esa renovación, que debería quedar resulta a finales del año, se pasaría a realizar progresivamente la misma operación en la zona periurbana, como Somió o La Camocha, y en el resto de la zona rural.

El contenedor de tapa marrón es el único además que se abre utilizando la tarjeta ciudadana, que no supone ningún gasto en absoluto. Su apertura con esta tarjeta se debe fundamentalmente a que es importante que los residuos cumplan los requisitos de para poder reciclarse en biogás y compost, de manera que a nadie se le ocurra echar otro tipo porque le queda, por ejemplo, más cerca.

Al contenedor marrón deben tirarse los residuos de alimentos, cocinados o no, además de servilletas o manteles de papel usados y sucios, tapones de corcho, cerillas, serrín, posos de café o bolsitas de infusiones. Por contra, no deben tirarse en él residuos como colillas, restos de barredura, tiritas, excrementos de animales o pañales, que deben ir al contenedor verde. La colaboración ciudadana es fundamental, por ello, en este proceso de conseguir reciclar al menos la mitad de los residuos municipales

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