Jon Plazaola: "Por mucho que nos esforcemos, nunca alcanzaremos el nivel de comedia del Congreso"

  • El actor de 'Allí abajo' protagoniza la obra 'Que nadie se mueva', una comedia coral que juega con los tópicos.
El actor Jon Plazaola, durante la entrevista.
El actor Jon Plazaola, durante la entrevista.
JORGE PARÍS

¿Otra comedia con chistes regionales y políticos? Sí, pero no una cualquiera. Fue escrita allá por 2011, mucho antes del boom del humor de tópicos, y está actualizada hasta la investidura. Sus autores, Jon Plazaola y Esteban Roel, sabían lo que hacían. En este estreno 'en segundas nupcias', el primero actúa y el segundo dirige: la obra se representará hasta el 29 de marzo en los Teatros Luchana de Madrid

Todo parte de un crimen misterioso que intentan resolver, como pueden, un ertzaina, un mosso d'esquadra, una policía nacional y una guardia civil. La comedia está servida y Plazaola, en su salsa, disfruta de la adrenalina del teatro después de dejar atrás cinco temporadas de la serie Allí Abajo. Lo de parar de reírse no entra en sus planes.

La obra se estrenó por primera vez en 2012, pero ha envejecido bien. Sí, incluso nosotros mismos nos hemos sorprendido al ver que no hemos cambiado tantas cosas. Hemos tenido que actualizarla, claro, porque los últimos ocho años hemos vivido muchísimas cosas a nivel político y social en este país: irrupción de nuevos partidos, coaliciones, elecciones, etc. Y vimos que ahora era el momento idóneo para volver con ella, porque creo que este momento exige descansar un poco, desestresarse y hablar de los temas también en código de comedia. Reírnos y tomar conciencia de lo que pasa a nuestro alrededor pero, sobre todo, quitarnos un poco de encima todo esto de la piel finita.

La obra es anterior a Ocho apellidos vascos, Cuerpo de élite… ¿fue usted un visionario? Siempre pasa que en épocas concretas, no sé si entonces fue por la crisis, van pululando en las mentes creativas de gente que se dedica a escribir guiones o a hacer comedia las mismas ideas. Ahora mismo está también muy de moda la comedia un poco rural, de pueblo. Se hizo Villaviciosa, El pregón y ahora van a estrenar en Telecinco una serie que se llama El pueblo. A nosotros nos tocó una época donde era emergente el humor con regionalismos, que jugaba con los tópicos de cada sitio. Esteban me dijo que tenía una idea de cuatro polis y un cadáver y que necesitaba a alguien que la estructurara y escribiera; le dije que sí. Él era profesor mío en la escuela donde yo estudiaba guion y nos pusimos a ello. Salió esto y estamos orgullosos.

El actor Jon Plazaola.

JON PLAZAOLA

  • Urretxu (Gipuzkoa), 1982. Actor, guionista
Estudió Bellas Artes en Bilbao y se diplomó en Guion de cine y TV en Madrid. Ha hecho televisión, cine y teatro. Protagonizó, junto a María León, la serie 'Allí Abajo'. En 'Que nadie se mueva' comparte escenario con Agustín Jiménez, Elena Lombao y Sara Gómez.

En Euskadi este humor ya se hacía en programas como Vaya Semanita. Sí. Además, cuando yo vine a Madrid a estudiar, en 2009, me sorprendió que gente de todas las regiones de España conocía Vaya Semanita, por Youtube y por otros canales, y a todos les gustaba. No me lo esperaba, yo pensaba que era un humor hecho más para los vascos, con más localismos. Fue una buena noticia, de pronto empezamos a reírnos de cosas que eran un conflicto en el día a día y creo que eso es muy sano. Nos tenemos que reír de nosotros mismos, de lo que nos pasa y también ocuparnos de ello. 

Estrenaron justo para la investidura. ¿Ha tomado nota para las morcillas? Sí, por supuesto. La seguí en directo mientras hacía las cosas de casa, que era como seguir en un periódico deportivo un partido al minuto. Veías los síes que subían, luego los noes… qué emocionante. Hasta ahora teníamos en la obra un par de momentos donde se decía: "Hemos decidido convocar elecciones. ¿Otra vez?". Ahora se me ocurre que a lo mejor podríamos meter un poco ese caos de la investidura. Pero sí, la idea es estar un poco atento a la actualidad política e ir cambiando cositas, porque la estructura está. Es una investigación clásica, un 'cluedo' a lo Agatha Christie, y eso se mantiene.

El Congreso a veces parece una función. ¡Vamos! Hagamos lo que hagamos, por mucho que nos esforcemos, nunca alcanzaremos ese nivel de comedia.

Momento de la obra Que nadie se mueva.
Momento de la obra 'Que nadie se mueva'.
JORGE PARÍS

¿Cuándo deja de hacer gracia el humor con tópicos? Yo considero los tópicos como una herramienta de comicidad. Utilizándolos de una manera adecuada y acertada creo que pueden hacer reír siempre. Ahora, estoy seguro también de que el abuso de cualquier cosa es perjudicial: si de pronto hay una racha donde se abusa de los tópicos, seguro que a la gente le acabará aburriendo. Pero volverán, porque siempre están ahí. Bien usados, bienvenidos sean.

¿Siente un vacío sin Allí AbajoSe echa de menos, sobre todo, a la gente. Desde el punto de vista de proyecto, hicimos suficiente andadura; con cinco temporadas ya se contó lo que había que contar, la historia de amor de Carmen e Iñaki, aunque se podía haber hecho una cosa infinita. Pero a la gente la echo de menos muchísimo, a María, la cuadrilla, Salva… hemos hecho buenos amigos.

También echará de menos el sueldo de la televisión. Afortunadamente, estoy en otro proyecto que se llama Madres, para Mediaset, así que en ese sentido estamos cubiertos. Y con el teatro también estoy a tope: en abril empiezo gira con Losers, una obra de teatro que hago con mi ya inseparable compañera y pareja cómica forever Aitziber Garmendia. Y venimos de cerrar casi la gira de Mandíbula afilada también. Estoy disfrutando mucho el teatro, creo que es el mejor de los gimnasios para los actores.

"Estoy disfrutando y surfeando muchísimo los 30, todavía no me ha entrado ningún tipo de crisis"

Mandíbula afilada fue su debut en las tablas. Hablaba de la crisis de los 30. ¿La ha tenido? Jo, qué va, estoy disfrutando y surfeando muchísimo los 30. Date cuenta que los últimos cinco años - yo ahora tengo 37, cumpliré este año 38-, he vivido en Sevilla con un proyecto que ha sido el más gordo de mi vida hasta el momento. En una ciudad nueva maravillosa, con un clima estupendo... Los estoy surfeando, todavía no me ha entrado ningún tipo de crisis.

Empezó haciendo monólogos. ¿Se ha enfrentado a un público que no le hace caso? Sí, sobre todo en los comienzos. A veces digo que ahora que nos hemos hecho populares gracias a la televisión y vamos a sitios con más empaque lo considero una trampa, porque todo está a favor en un principio. En las Noches del Club de la Comedia, ahora en La Latina y antes en El Rialto, la gente sabe a lo que va; abres la boca y ya hay risitas. Pero en aquellos años, ya va casi para 20, nos ha tocado vivir de todo. Hemos tenido que levantar garitos, hacer monólogos encima de cajas de cerveza, a veces con micrófono y a veces sin, y en condiciones en las que no había nada a favor. Me encantaría volver a eso, porque nos pone muchísimo los pies en la tierra.

Habla en plural. ¿Hay alguien que haya estado con usted desde los inicios? A mi me metió en todo esto un irlandés, lo más parecido a un duende, que vivía en mi pueblo, Urretxu: Gerard McCrea Clarke, de Derry. Yo trabajaba los fines de semana en un bar mientras estudiaba en Bilbao Bellas Artes, era el típico camarero graciosín de barra que hablaba con todos y contaba chistes. Me viene de familia, de mi abuelo y mi padre. Un día, McCrea, que solía venir, me dijo: "¿Por qué no te animas y haces un monólogo conmigo?". Como no sé decir que no, me convenció, lo hice y, de pronto, me vi metido en una gira que sobre el papel nunca ha acabado. Nunca hemos puesto fin a esa gira, me volvería a meter con McCrea en un coche para ir de pueblo en pueblo.

Entonces se hacía llamar Jonny Platz. Es un seudónimo que me puso un compañero de la universidad que hizo el erasmus en Berlín. A mí siempre me llamaban Plaza, de Plazaola, y como plaza en alemán es platz, de ahí viene.

El actor Jon Plazaola.
El actor Jon Plazaola.
Jorge París | Jorge Paris

¿Tiene alguna cobaya para ensayar papeles o probar cosas que escribe? Todo el que tengo al alcance. Mi hermano muchas veces me dice: "Tío, que me lo estás contando todo y quiero verlo". Pero necesito saber si funciona o no. Cuando he tenido compañeros de piso también me hartaba a contarles todas estas cosas. Que nadie se mueva la he probado con muchísima gente y todavía después del estreno hemos detectado algunas cositas que a lo mejor se irán. Lo mejor es eso, que sigue vivo y que nosotros siempre buscamos esa excelencia cómica.

¿Intentaría una carrera en Hollywood a lo Ana de Armas? Ana está increíble. Me alegro mucho de que la gente pueda cumplir sus sueños, todos los que se dedican a esto sueñan con Hollywood alguna vez y eso hace ver lo que es posible. Aunque estas cosas no dependen de nosotros. ¿Que nos gustaría? Pues claro, jugar en la Champions nos gusta a todos, pero para eso hay que hacer muchos merecimientos y depende de muchísimas circunstancias. De momento, jugando en casa me siento cómodo y tengo todavía mucho por aprender.

A usted le tira la tierra. No sé si me tira o no, porque al final no creas que puedo ir demasiado. Lo que pasa es que está cerquita, ahora coges el tren o el coche y en tres horas y media te plantas allí, no me cuesta nada subir y bajar. Pero más que nada ahora estoy en Madrid, por el teatro, por la serie, por todo. La última vez que he estado en casa ha sido en Navidades: el Almendro me llaman, me hacen el mismo chiste año tras año.

¿Qué siente cuando actúa allí? Me hace muchísima ilusión cuando vamos a Donosti, por ejemplo, y llenamos el Teatro Principal. Me gusta sentirme querido y que la gente vaya a ver las cosas nuestras en casa. Es especial, porque el teatro en euskera es un territorio difícil y en las últimas ocho funciones lo hemos llenado. Creemos que es un trabajo que tenemos que hacer y estar pendientes de ello. Volver a casa para reconquistarla siempre está bien.

Ha sido muy viajero. Dígame un sitio que le haya fascinado. La India es una asignatura pendiente para todos, es totalmente un must. Hice un viaje en febrero o marzo de 2005 para grabar unos documentales sobre el tsunami que tres meses antes había asolado todo aquel territorio del sureste indio y de las islas Andamán y me pareció un auténtico paraíso como paisaje, un paraíso terrenal. Y luego es una forma de pensar totalmente distinta a la nuestra, una forma de vida distinta y con mucha mística y magia. Para lo bueno y para lo malo, India es muy impactante.

Mostrar comentarios

Códigos Descuento