Rodríguez Menéndez
El abogado Jose Emilio Rodriguez Menéndez, en una imagen de archivo.
Carmen Borja, de 44 años, no tuvo la misma suerte que el famoso abogado Rodríguez Menéndez. Los dos eran reclusos de la prisión gallega de Teixeiro (A Coruña) y los dos dependían penitenciariamente del mismo juez, Javier San Clodio. El letrado está libre tras haberse fugado. Ella está muerta.

Carmen, que era viuda, deja cinco hijos, uno de ellos con una minusvalía grave
Menéndez, condenado a seis años por delito fiscal, pidió un permiso de seis días y el juez se lo concedió en agosto, en contra de la Junta de Tratamiento de la cárcel. Aprovechó el permiso para fugarse. La Policía le busca.

Carmen, condenada a nueve años por tráfico de drogas, también pidió en dos ocasiones salir de prisión. El motivo, estaba muy enferma. Así lo avalaban informes médicos y así lo solicitó la Junta de Tratamiento, que pidió el tercer grado para ella (es decir, ir a prisión sólo para dormir). En las dos ocasiones el juez San Clodio se lo denegó.

Hemorragia hepática

El 28 de agosto, Carmen se levantó mal en su celda. A las once de la mañana la llevaron a un hospital. Fallecía a las siete de la tarde. Tenía anticuerpos del VIH y problemas renales, pero la causa de su muerte fue una hemorragia hepática.

"No entendemos la actitud del juez. La Junta de la Prisión estaba a favor de liberarla y el juez se basó en un informe de un médico forense que ni siquiera la examinó. Inadmisible", explica Esther Campos, su abogada. "Los últimos días estaba fatal. Tenía el vientre hinchado y los ojos amarillos. Pidió varias veces ir a un hospital y le dijeron que no", señala Manuel Conchado, su cuñado.
Carmen, que era viuda, deja cinco hijos, uno de ellos con una minusvalía grave.