No sólo los niños tienen pesadillas con el primer día de colegio. Muchas familias se organizan a conciencia para no llegar tarde aunque no dependa de ellos, sino de los caprichos del tráfico.

El Ayuntamiento ha diseñado un dispositivo especial con el objetivo de evitar, ante todo, que se colapse la ciudad, inmersa en las obras del metro y que recibirá a partir del día 15 a más de 170.000 vehículos (muchos del área metropolitana).

El operativo, que se pone en funcionamiento el próximo lunes, se centrará en los puntos más conflictivos, "principalmente entradas a colegios y entorno de las obras", explica el edil de Movilidad, José Manuel García Nieto.

Un total de 60 agentes regularán los cruces y zonas con mayor densidad de tráfico, con especial atención al Camino de Ronda, Puente Blanco, Méndez Núñez, Villarejo, Constitución y alrededores de Arabial y avenida de América.

García Nieto pide la "colaboración de los ciudadanos", a los que insta a compartir el "vehículo para reducir al máximo la entrada de los coches privados".

Incidencias del metro

El edil de Movilidad aconseja el uso del transporte público y, a los padres, "que no aparquen los coches en la misma puerta del colegio impidiendo una circulación fluida".

En su opinión, las obras del metro no "incidirán demasiado en el tráfico diario, ya que los desvíos están perfectamente señalizados y, por momento, no se han producido atascos importantes".