Al menos la mitad de los recursos públicos que los municipios del área de Barcelona dedican a sus ciudadanos este año de crisis económica, gracias a las ayudas de la Xarxa de Municipis de Qualitat, se están destinando a acciones sociales y de dinamización económica.

Los ayuntamientos han actuado con previsión. El año pasado ya decidieron invertir la mitad de los 40 millones de euros que la Diputació de Barcelona ha repartido entre las 311 poblaciones en proyectos de bienestar social (10 millones) y para relanzar la economía local (10,5 millones, entre ellos, dos millobes de ayuda directa al comercio).

La partida a la que más se destina dinero es el bienestar social

Aún así, los grandes municipios buscan ahora fórmulas para afrontar una crisis más dura de lo previsto y que puede arrastrarlos a una situación de déficit en 2009. En algunos casos, ya les ha obligado a retocar sus presupuestos o crear partidas de ayudas sociales directas. Ahora, al menos una cuarta parte de las acciones directas de la Diputació ya se destinan a estas partidas (42,1 millones de un total de 178).

«En época de crisis», explicaban ayer desde la Diputació, «la partida a la que más se destina dinero es el bienestar social». De hecho, la recesión económica ha coincidido también con la puesta en marcha de las medidas establecidas por la Llei de Dependència, cosa que ha obligado a las administraciones locales a hacer un esfuerzo extra en sus arcas. Esta situación ha marcado también un aumento del gasto de los ayuntamientos en materia social en pleno contexto de crisis.