España registra las tasas de pobreza infantil más altas de la Europa de los 15, con niveles por encima del 24% en los estadios moderados de carestía, y con índices que rondan el 10,3 y el 5,4% cuando se trata de pobreza alta y severa, respectivamente, según el 'Informe de la Inclusión Social' presentado este lunes por Fundación Caixa Catalunya.

La tasa de pobreza infantil en España es la más alta de la antigua UE-15

Esta tasa de pobreza infantil en España es la más alta de la antigua UE-15. Comparativamente con el resto de países del entorno europeo, la pobreza moderada en España se concentra entre las personas menores de 16 años y las mayores de 65.

Además, mientras que en Europa la pobreza se concentra en las edades de emancipación de los jóvenes, en España la mayoría de las personas en edad de emanciparse viven con sus sustentadores principales.

El nuevo rostro de la pobreza en España es el de un niño

El estudio, coordinado por la directora del Instituto de Infancia y Medio Urbano, Carmen Gómez Granell, y dirigido por Pau Marí Close, entiende que pobreza moderada es la de quienes ganan menos del 60% de lo que se gana de media en el país, es decir, la de quienes perciben menos de 6.860 euros anuales. La pobreza alta se fija en menos de 4.573 euros (40% de la media) y la pobreza extrema es la de quienes ingresan menos de la cuarta parte de la media nacional, es decir, unos 3.219 euros al año.

Personas excluidas que nunca pensaron serlo

Con estos parámetros, la investigación concluye que el 19,9% de los habitantes de España es pobre, es decir, unos nueve millones de personas, y encuentra "cada vez más común" entre el colectivo "la figura de una persona excluida que nunca pensó que lo llegaría a ser". Se trata, según explicó Gómez Granell, de personas que entran y salen de la exclusión y que, en muchos casos, tienen hijos. En concreto, el estudio afirma que en España hay 1,7 millones de menores en situación de riesgo.

Entre ellos, los más afectados son los hijos de inmigrantes, que presentan tasas que multiplican por dos el índice de pobreza alta entre los españoles y por tres, cuando se trata de pobreza extrema. Según los datos recopilados en el informe, el 52% de los hijos de extranjeros no procedentes de la UE, viven en situación de pobreza moderada, mientras que el 32% y el 28% padecen los niveles altos y extremos de carestía, respectivamente.