Tres universitarias denuncian una paliza brutal de los Mossos

Laura, Marina y Ona salieron una noche a divertirse y acabaron en el Hospital de Sant Pau. Las tres jóvenes, una estudiante de Telecomunicaciones de la UPC y dos pedagogas, denuncian que a las 05.30 horas del pasado 18 de agosto, en plenas fiestas de Gràcia, fueron agredidas por agentes antidusturbios de los Mossos d'Esquadra sin motivo. Así consta en la denuncia que presentaron ese mismo día en el Juzgado de Instrucción nº 15 de Barcelona.

Las chicas estaban sentadas entre las calles Perill y Venus y vieron gente corriendo y los Mossos detrás. «Nos vimos de repente en medio de una carga policial. Se acercaron y nos golpearon», afirma Laura C. N.

Cuando estaban levantándose del suelo, llorando y a punto de irse hacia el metro de Diagonal, empezó la segunda carga denunciada.

Las arrinconaron

«Éramos cuatro chicas asustadas. Nos arrinconaron en un hotel y nos golpearon con sus porras pese a que les dije que nosotras sólo pasábamos por allí», relata Laura.

Cuando los agentes se marcharon, la joven llamó a su padre. «Cuando llegó, vió a una patrulla de Mossos y les hizo parar. Eran los que nos habían agredido. Les pidió su

número de identificación, pero se negaron», explica.

Las chicas, heridas y nerviosas, fueron trasladadas en ambulancia al hospital de Sant Pau. Allí, según los partes médicos, les diagnosticaron fisura en maxilar, cortes y policontusiones en espalda brazos, glúteos y muslos. Además, Víctor, un amigo que las acompañaba, tuvo un esguince.

Les recetaron calmantes

«Un mosso de 1,80 metros, con casco y botas militares, pegándote con una porra asusta mucho. Nos tuvieron que recetar calmantes», dice Laura, que el próximo 16 de octubre declarará en la vista previa.

Según los Mossos, en las fiesta de Gràcia no hubo cargas. «Se desalojó a un grupo de una plaza para que entrasen los servicios de limpieza. Lanzaban objetos y hubo algún detenido», sostienen.

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