Viajes, coches de lujo y deportes acuáticos: así es Miguel, el hijo menos mediático de Julio Iglesias

  • Se llama así en honor de Miguel Ángel Blanco, el concejal del PP asesinado por ETA.
Miguel Alejandro Iglesias, junto a su madre Miranda Rijnsburger (izqda) y su novia Danielle Obolevitch (centro), en la Fashion Week de Madrid.
Miguel Alejandro Iglesias, junto a su novia Danielle Obolevitch.
GTRES

Se llama así en honor de Miguel Ángel Blanco, el concejal del PP asesinado por la banda terrorista ETA en 1997, el año de su nacimiento. Miguel Alejandro Iglesias nació el 7 de septiembre, en Miami, en el reconocido hospital Mount Sinaí, y es posiblemente uno de los hijos menos mediáticos de Julio Iglesias -aunque ello no sea óbice para que su vida transcurra con toda suerte de comodidades-.

Con 22 años, el hijo mayor del segundo matrimonio del cantante, con la modelo holandesa Miranda Rijnsburguer (se casaron en Marbella el 24 de agosto de 2010), se ha educado entre la misma Miami y Punta Cana, aunque entre su profesión y sus aficiones ha llegado a conocer mucho mundo, tal y como ha averiguado Vanity Fair.

Michael, como le llaman en el continente americano, es un amante del anonimato, el mismo del que no han gozado sus hermanos mayores, aquellos que el artista tuvo con Isabel Preysler: Chabeli, Julio Iglesias Jr. y Enrique, con el que se lleva 22 años y guarda cierto parecido físico.

Se crió alejado de los focos mediáticos y de los paparazzis, a excepción de algunas ocasiones en las que se deja ver públicamente, junto a sus hermanos pequeños: Rodrigo, de 20 años, a quien ha ayudado como productor musical dado que quiere seguir la estela de su padre; las gemelas Victoria y Cristina, que cumplieron la mayoría de edad este 2019; y el más joven de la casa, Guillermo Iglesias Rijnsburger, nacido en 2007.

Pero para mantener su nivel de vida, Miguel no quiere dedicase al mundo artístico. Es por ello ha estudiado la carrera de Finanzas en Miami y está a punto de acabarla, porque el pasado septiembre obtenía su primer puesto de trabajo en ONE Sotheby’s International Realty.

Él es asesor dentro de esta agencia inmobiliaria, que lleva operando desde 1975 y que se dedica a la compra y ventra de inmuebles de lujo en la ciudad del estado de Florida. Allí trabajaba ya antes su suegra: la madre de su queridísima Danielle Obolevitch.

Danielle, de 21 años, es su ojito derecho. Nacida en Rusia pero criada desde hace muchos años en Miami, la joven es la cómplice perfecta para la vida de alta gama que lleva Miguel, dado que también estudia Economía (en su caso, se ha especializado en Historia del Arte e la Universidad de Pensilvania).

Lo curioso es que muchos han visto en ellos a una nueva versión de Enrique Iglesias (guardan cierto parecido físico) y Anna Kournikova, su pareja, dado que a Danielle también le encanta el tenis y aunque no lo practicó de forma profesional, sí que ha participado en torneos amateurs.

Sea como fuere, la relación va viento en popa puesto que comparten multitud de aficiones como los deportes acuáticos o de nieve y los viajes. Y en ocasiones, van de la mano.

Suelen ir a Canadá a esquiar o van a la playa de Los Corales en Bávaro (Punta Cana) a disfrutar de la casa que tienen allí. También han visitado el sur de Italia, París, Ásterdam, la costa oeste de Estados Unidos, República Dominicana o, este verano pasado, Granada, Tarifa, en Cádiz, donde le gusta practicar windsurf o la costa malagueña, con predilección por Marbella, donde aprendió español, idioma que domina a la perfección.

A diferencia de sus hermanos Julio José y Enrique, que prefieren el surf, su gran pasión sin embargo es el esquí acuático, y es común verle practicándolo en las playas de Indian Creek, la isla privada donde Julio Iglesias, al igual que otras estrellas como Beyoncé o Adriana Lima, tiene una mansión de once millones de dólares.

Y es que Miguel Alejandro Iglesias y Danielle Obolevitch están acostumbrados al lujo, como demuestra el hecho de que no lo oculten sino que presuman de ello. Ahí tiene mucha culpa, claro, la afición de Miguel por los coches de alta gama, agenciándose recientemente un BMW M5 gris que cuesta algo más de 140.000 euros, dependiendo de las prestaciones, así como un todoterreno Mercedes Clase G cuyo valor oscila entre los 115.000 y los 180.000 euros.

No solo eso, puesto que su pasión por el lujo también se traslada a la cocina y amén de las botellas de Moët & Chandon en los reservados de su discoteca favorita, Wall, es común que pida caviar de beluga (10.000 euros el kilo) en su restaurante predilecto, el italiano Cipriani Downtown, del famoso Giuseppe Cipriani, que, para acabar de conectarlo todo, tiene un hijo, Maggio, que es el novio de Rocío Crusset, la hija de Carlos Herrera y Mariló Montero.

Mostrar comentarios

Códigos Descuento