El proyecto de colocar en los Jardines Vaticanos una estatua del astrónomo Galileo Galilei (Pisa 1564-Florencia 1642), condenado por la Inquisición y rehabilitado por la Iglesia 350 años después de su muerte, se ha esfumado, según informó este jueves el diario Il Giornale.

Aseguran que la estatua "podría trastornar el paisaje de los jardines y de la Casina de Pio IV

El rotativo romano aseguró que Finmmecannica, la sociedad aeroespacial italiana que se había comprometido a realizar la escultura en el 2009 con ocasión del aniversario de los 400 años del desarrollo de su telescopio, renunció a ese proyecto.

"Era sólo una de las ideas pensadas para festejar además los 60 años de Finmeccanica, pero finalmente se ha optado por otras iniciativas", según informó al diario la oficina de prensa de la sociedad aeronáutica, que aseguró que el Vaticano no tiene nada que ver con esta renuncia.

Según Il Giornale, hasta hace algunos meses, estaba previsto colocar la escultura, en bronce y de cuatro metros, en los Jardines del Vaticano ante la 'Casina de Pio IV', sede de la Academia Pontificia de las Ciencias.

Un gesto de reconciliación

El diario explica que la decisión de arrinconar la iniciativa se debe a que la gran estatua "podría trastornar el paisaje de los jardines y de la Casina de Pio IV".

Galileo Galilei fue condenado por la Inquisición por haberse adherido a la teoría de Copérnico, que sostenía que era el Sol y no la Tierra el centro del Universo en contra de lo que se pensaba en su época.

El 31 de octubre de 1992, cuando se cumplían los 350 años de su muerte, el papa Juan Pablo II lo rehabilitó solemnemente y criticó los errores de los teólogos de la época que dieron pié a tal condena, sin descalificar expresamente al tribunal que lo sentenció. La decisión de colocar una escultura de Galileo en el Vaticano había sido considerada entonces como un nuevo gesto de reconciliación del Vaticano con el polifacético científico.