La crecida del Ebro de 4,5 metros deja cosechas anegadas, vecinos desalojados y obliga a prolongar la emergencia

  • La avenida ha llegado a Zaragoza con una caudal de 1.600 metros cúbicos por segundo y una altura de 4,5 metros.
  • Una treintena de desalojados por precaución de tres urbanizaciones de la ciudad.
El Ebro, a su paso por Zaragoza
El Ebro, a su paso por Zaragoza
EFE/Javier Cebollada
El Gobierno de Aragón ha decidido mantener el nivel de alerta por la riada.
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El Gobierno de Aragón ha decidido mantener la situación de emergencia por la crecida del Ebro  hasta que la riada pase por la Ribera Baja y, a partir de entonces, cambiará a fase de alerta ante llegada de un frente de lluvias procedente de la vertiente cantábrica anunciado por las previsiones climatológicas.

Así lo ha explicado este lunes la consejera de Presidencia, Mayte Pérez, tras presidir la reunión del Centro de Coordinación Operativa (CECOP) para analizar las afecciones de la última crecida del Ebro, que este domingo llegó a Novillas, donde se han visto afectadas entre 700 y 800 hectáreas, y que este lunes por la mañana ha entrado en la capital aragonesa con un caudal de unos 1.600 m3/s y una altura de 4,50 metros.

El Ayuntamiento de Zaragoza ha desalojado además, por precaución ante la previsible llegada de la punta de la crecida del Ebro durante esta madrugada, a una treintena de personas de tres urbanizaciones de la ciudad: Doña Sancha, Torre Urzáiz y El Casetón. También se ha evacuado un criadero de perros denominado Centro Canino Aragonés. 

La mayoría de las viviendas que hay en estas urbanizaciones son segundas residencias y algunos huertos. En el caso de El Casetón una persona se ha negado a irse, por lo que efectivos de Bomberos han fijado un punto de localización por si le pasara algo y hubiese que ir a buscarle. 

La crecida, de carácter ordinario, ha dejado afecciones "mucho menores" que las de 2018 y han consistido eminentemente en daños a explotaciones agrícolas y campos de cultivo, pero por debajo de las 10.000 hectáreas inundadas el pasado año y de las previstas inicialmente para esta riada.

Esto demuestra, ha incidido la consejera, que "cada avenida es única" y que el río se comporta de una manera diferente, aunque a su juicio también han influido las intervenciones que en los últimos dos años ha realizado el departamento de Agricultura y Medio Ambiente y la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE), que han servido para aliviar la situación.

El Ebro, a su paso por Zaragoza
El Ebro, a su paso por Zaragoza
EFE/Javier Cebollada

También, ha apuntado la consejera, está "todo preparado para actuar de forma rápida si fuera necesario" en los municipios de la Ribera Baja, donde se han analizado unos "puntos negros" en Villafranca (una urbanización y una granja) y en Pina de Ebro, aunque no cree que vaya a ser necesario evacuar.

Más de 2.000 hectáreas anegadas en la Ribera Alta

Unas 2.000 hectáreas de campo se han visto afectadas por la avenida en toda la Ribera Alta, según ha explicado la alcaldesa de la localidad de Luceni, Anara Arellano, donde la crecida llegó este domingo a las 17.00 horas con unos 6,30 metros de altura y 2.100 metros cúbicos por segundo.

"Lo importante ahora es que el agua se retire pronto para que puedan entrar los agricultores a los campos y porque, cuanto más se mantenga, más daño hace en los terrenos", ha explicado la alcaldesa.

Arellano ha incidido en que no se ha producido ninguna afección en los cascos urbanos de la Ribera Alta y en que las dos carreteras que se tuvieron que cortar, la que une Pradilla y Boquiñeni y la antigua carretera de Gallur, ya se han podido reabrir al tráfico este lunes.

Horas antes, la avenida pasó por Novillas, donde dejó unas 700 hectáreas de campo inundadas. No se han registrado afecciones en el casco urbano y no ha habido que lamentar daños personales. El alcalde de Novillas, Abel Vera, ha subrayado que la punta de la crecida pasó a las 7.00 horas de este domingo, con unos 2.000 metros cúbicos por segundo y unos 7,7 metros de altura. 

El Gobierno analizará los aspectos mejorables

En todo caso, el Gobierno de Aragón ha decidido mantener esta fase de emergencia y este martes se reunirá con los alcaldes de las poblaciones aguas abajo de Zaragoza.

Una vez concluya este episodio de crecida el Gobierno de Aragón y el resto de organismos analizarán qué aspectos hay que mejorar para paliar los efectos de las riadas que, debido al cambio climático, la consejera estima que serán cada vez más frecuentes, y qué intervenciones se necesitan "para estar más preparados".

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