¿Qué medidas incluye el Pacto Verde de la Unión Europea? Los expertos piden mayor ambición y menos "buenismo"

Protesta de Greenpeace en el edificio Europa de Bruselas.
Protesta de Greenpeace en el edificio Europa de Bruselas.
EFE
Protesta de Greenpeace en el edificio Europa de Bruselas.
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"Tiempo de acción". Ese es el lema del Pacto Verde Europeo presentado este miércoles por la nueva presidenta de la Comisión Europea (CE), la alemana Ursula von der Leyen. El documento, todavía en fase de borrador, es una hoja de ruta con las medidas que la Unión Europea quiere ir adoptando de forma progresiva pero contundente con el objetivo principal de convertirse en el "primer continente climáticamente neutro en 2050", es decir, no generar más emisiones de CO2 de las que se puedan absorber. E, incluso, "aportar más de lo consumido", señaló Von der Leyen. Para ello, la CE busca movilizar 100.000 millones de euros.

"El Pacto Verde Europeo es nuestra nueva estrategia de crecimiento, un crecimiento que aporta más de lo que consume. Muestra cómo transformar nuestro modo de vivir y trabajar, de producir y consumir, para que vivamos de forma más sana y nuestras empresas sean innovadora", aseguró Von der Leyen, que aspira a actuar "con premura" para convertir la economía europea en un "líder mundial" que proteja el planeta y de la vida que sustenta". 

El Pacto Verde plantea incrementar los objetivos de reducción de emisiones contaminantes de la UE en 2030, pasando del 40% fijado actualmente hasta "al menos" un 50% y "hacia" el 55%. Ese esfuerzo medioambiental será revisado y reformulado "si es necesario" junio de 2021, según recoge el documento

El borrador recoge medidas "para impulsar el uso eficiente de los recursos mediante el paso a una economía limpia y circular y detener el cambio climático, revertir la pérdida de biodiversidad y reducir la contaminación" y aporta una relación de fechas sobre las que Bruselas irá articulando los múltiples ámbitos del Pacto Verde Europeo. La lista de acciones está encabezada por una "Ley Climática Europea" prevista para marzo de 2020 que "convertirá este compromiso en obligación jurídica y en un incentivo para la inversión". Para esta fecha también contempla un "Pacto Europeo por el Clima" para dar voz y cometido a los ciudadanos en el diseño de nuevas acciones.

¿Cuál es el presupuesto necesario?

Bruselas cuenta con que el nuevo modelo económico sostenible genere también nuevos empleos, negocios y prosperidad. El esfuerzo financiero que requiere esa conversión y solo para alcanzar el actual objetivo de reducción del 40% de las emisiones de CO2 en 2030 se necesitan 260.000 millones de euros adicionales al año, es decir, el 1,5 % del PIB de la UE en 2018, según los cálculos de la propia Comisión.

Para no mermar la competitividad de la economía europea, la CE habilitará un Plan Europeo de Inversiones Sostenibles y un Mecanismo de Transición Justa, concebido este último para ayudar a las regiones carboneras. Según el plan presentado por Von der Leyen, el Mecanismo de Transición tiene por objetivo movilizar en total 100.000 millones de euros para lo que contaría, por un lado, con un Fondo de Transición que se nutriría de los fondos de cohesión y regionales del presupuesto comunitario. Por otro, tendría también apoyo del programa InvestEU, el plan de inversiones sucesor del Plan Juncker, que también sale del presupuesto de la UE, y de los recursos del Banco Europeo de Inversiones. Además, el plan contempla modificar las reglas de ayudas de Estado para impulsar las inversiones verdes.

La Comisión, que espera que el sector privado contribuya también a financiar la transición ecológica y que los países de la UE ajusten ecológicamente sus cuentas, quiere en general que el presupuesto comunitario para 2021-2027 destine un 25% de sus fondos a la "acción climática", así como transformar el Banco Europeo de Inversiones (BEI) en un "banco para el clima". 

¿A qué sectores implica?

El Pacto Verde Europeo abarca "todos los sectores de la economía, especialmente los del transporte, la energía, la agricultura, los edificios y las industrias, como las de la siderurgia, el cemento, las TIC, los textiles y los productos químicos".

Para materializar esta ambición, la Comisión presentará, entre otras, la Estrategia sobre Biodiversidad para 2030, la nueva Estrategia Industrial, el Plan de Acción de la Economía Circular y la Estrategia 'De la granja a la mesa' de alimentación sostenible que reduzca el uso de pesticidas químicos, fertilizantes y antibióticos y favorezca una dieta más saludable; así como propuestas para una Europa sin contaminación. Todo ello antes de 2021, según la hoja de ruta de la CE.

El Pacto Verde Europeo cuenta con actualizar el Sistema de Comercio de Emisiones (ETS) que la UE aplica a la industria para que abarque también el sector marítimo y encarecer la contaminación de la aviación con ese mecanismo, mientras se ultima uno global a través de la Organización de Aviación Civil Internacional.

Un millón de puntos de carga de vehículos eléctricos

Bruselas acelerará el despliegue de un millón de puntos de carga para vehículos eléctricos, dará continuidad al plan para desarrollar la industria europea de baterías, favorecerá el empleo de combustibles alternativos como el hidrógeno y propondrá una revisión en 2021 de los objetivos de reducción de CO2 para coches y furgonetas con motores de combustión que empiece a aplicarse en 2025.

Bruselas impulsará, además, la automatización y digitalización en la gestión del tráfico rodado, especialmente en áreas urbanas, apostará por el transporte multimodal para que "una parte sustancial" de las mercancías que se mueve por carretera aprovechen el transporte fluvial y ferroviario, restringirá la entrada de "barcos sucios" en los puertos y promoverá una gestión más eficiente y coordinada del tráfico aéreo. 

¿Qué opinan los expertos? 

El responsable de Gobernanza Ambiental de SEO/Birdlife, Juan Carlos Atienza, recibe "con alegría" el Pacto Verde Europeo, un documento del que destaca que es "una novedad a nivel mundial que toda una región haga decidido hacer políticas para ser sostenibles". Sin embargo, una vez analizado, ha detectado "carencias importantes en lo relativo a las soluciones para revertir la crisis de biodiversidad, que es igual de importante y nos va a afectar de la misma manera que la crisis climática, aunque no seamos tan conscientes y no salga tanto en los medios", ha abundado Atienza. El portavoz de SEO/Birdlife, considera que en marzo de 2020, cuando la CE se compromete a profundizar en biodiversidad, "tendrá que mostrar su verdadera ambición". Atienza ha apuntado, además, que en este "documento de ambiciones políticas" se han "suprimido referencias como la de la eliminación total de pesticidas", por lo que opina que es "demasiado buenista" y "no se ha querido molestar a nadie".

Desde Greenpeace, su responsable de la campaña contra el cambio climático, Tatiana Nuño, celebra que el Pacto Verde Europeo incluye promesas "más relevantes que las de los últimos cinco años" - pasando de una reducción del 40 al 50-55% de reducción de las emisiones de CO2 para 2030-, pero considera que debería ser "más ambicioso" e ir a por el 65%, en línea con las recomendaciones científicas. "Si queremos cumplir el Acuerdo de París del que tanto se enorgullecen y situar realmente a las personas en el centro, las propuestas deben ser más ambiciosas y empezar de forma inmediata. La neutralidad climática ha de fijarse para 2040 y no 2050. No puedes ser un líder con objetivos para 2050".

"Es un paquete interesante pero que no se puede quedar en palabras, necesitamos cambios de base en la economía, la producción, el consumo y las formas de vida", ha añadido Nuño.

Precisamente este jueves por la mañana 61 activistas de Greenpeace han simulado un incendio en el edificio Europa de Bruselas, donde se celebra el Consejo Europeo que reúne este jueves y este viernes a los jefes de Estado de los países comunitarios para hablar de la neutralidad climática. Los protestantes han desplegado un cartel en el que se leía "emergencia climática" y han colgado imágenes de llamas en el edificio.

El presidente de la Fundación Renovables, Fernando Ferrando, ha agregado por su parte que "todo incremento de esfuerzos es positivo". Pero se mantiene cauto: "La segunda parte es cómo se trasladarán estos objetivos a los distintos países. Si no tenemos una traslación vinculante país a país, serán menos ejecutivos. El compromiso ha de repartirse por países para no perder operatividad", ha explicado. De todos los países de la Unión Europea, República Checa, Polonia y Hungría son los que más reticentes los cambios planteados por ser los más dependientes del carbón.

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