Emigrantes asturianos destacan las dificultades que vivieron en un país desconocido "donde tienes que aprender a golpes"

Los participantes en el programa Añoranza, que promueve el reencuentro de las personas emigrantes asturianas de mayor edad con su tierra de origen, han destacado la situación mala que atraviesan sus países de acogida, como Argentina o Venezuela, además de las dificultades por las que pasaron al ser inmigrantes en un lugar desconocido.
Participantes en el programa 'Añoranza' visitan el Bellas Artes.
Participantes en el programa 'Añoranza' visitan el Bellas Artes.
EUROPA PRESS.

"Lo más difícil es ir a un país que no conoces, sin amigos que te aconsejen, y donde tienes que aprender a golpes", ha afirmado Hilario Menéndez Berrón, un vecino de Belmonte de Miranda que reside desde hace décadas en Mar de Plata (Argentina). Él es uno de los participantes en el programa Añoranza, que promueve la Dirección General de Emigración del Principado.

Los participantes en la última edición de este programa han visitado este miércoles el Museo de Bellas Artes de Asturias acompañados del presidente del Principado, Adrián Barbón; la presidente del Consejo de Comunidades Asturias, Paz Fernández Felgueroso; y el director del Museo, Alfonso Palacio.

Menéndez, en declaraciones a los medios, ha recordado como sus padres lo enviaron a Argentina ya que los vecinos de su pueblo que se fueron al servicio militar "no volvieron". Allí llegó siendo analfabeto y se encontró con las dificultades de estar en un país desconocido y "sin amigos que te aconsejen". "Hay que aprender a golpes", ha destacado Menéndez, que ha calificado Argentina como "un país maravilloso para el que quiere trabajar", aunque ha mencionado la necesidad de "parar la inflación" que se vive en este territorio.

Por otro lado, María Argentina Álvarez Fernández, es una vecina del concejo de Tineo que se fue a Argentina hace 61 años. Nunca había podido volver a Asturias, un territorio que ve "maravilloso al lado de lo que es Argentina". En ese sentido, ha destacado las dificultades que vive allí con una jubilación "que es una miseria". "El gobierno que salió fue peor que ninguno y el que entró va a ser peor", ha indicado.

69 años son los que lleva el maliayo Miguel Ángel Antonio Arieta sin pisar Asturias, una tierra que ve "linda". "Esto es un regalo, un nacer devuelta", ha señalado este residente en Buenos Aires que se fue con seis años y que, a pesar de todo, sigue las noticias de Asturias y de España por Internet, "aunque no es lo mismo que estar acá". Sus padres emigraron después de atravesar muchas dificultades y nunca pudieron volver. Ahora, espera poder contactar con unos primos, ya que "los contactos son difíciles de mantener, difíciles pero no imposibles".

Sobre la situación actual de su país de acogida, Arieta ha indicado que "las cosas están difíciles, pero no tan malas como muchas veces aparenta". Así, ha afirmado que aunque hay mucha pobreza "el que trabaja y se preocupa no tiene problema".

Para finalizar, el gijonés Fernando Rodríguez, que lleva 56 años sin pisar su tierra natal, vive en Caracas (Venezuela), una ciudad donde "sobrevive" ya que "es más dura de lo que la gente cree". "Venezuela está de terror", ha explicado, para indicar que en este país se vivía "maravillosamente hasta que llegó la famosa revolución del futuro y hundió el país".

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