Los valencianos se casan cada vez menos y el 81% lo hace ya solo por lo civil, frente al 52% de hace 10 años

  • En 2018 se celebraron 14.528 enlaces civiles y 3.080 por la Iglesia católica, según la estadística oficial del INE.
  • Hace una década, las uniones religiosas suponían casi la mitad del total (el 48%) y desde entonces se han desplomado.
Imagen de un matrimonio.
Imagen de un matrimonio.
VENUES PLACE

Los valencianos y valencianas se casan menos que hace una década y quienes deciden hacerlo optan de forma muy mayoritaria por la fórmula exclusivamente civil frente al rito católico, en franco retroceso durante los últimos años. 

Así lo muestran los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), que indican que ocho de cada diez bodas celebradas el pasado año en la Comunitat Valenciana fueron civiles, cuando en 2008 apenas representaban la mitad del total.

De este modo, durante el pasado año 2018 se certificaron en esta autonomía 17.876 matrimonios, de los que 14.528 fueron solo civiles, es decir, el 81,27% del total. Esta fórmula se ha extendido de forma inversamente proporcional a la caída de bodas religiosas. Las registradas en las parroquias católicas valencianas en 2018 fueron 3.080, el 17,23% del total.

En cambio, hace una década, el panorama era de mayor igualdad. De las 20.812 bodas celebradas en 2008, 10.964 lo fueron en juzgados y ayuntamientos, el 52,7%, frente a 9.745 por el rito católico, lo que entonces suponía el 48,3% del total.

Al margen de las diferentes opciones, las cifras también reflejan que la propia institución del matrimonio experimenta un lento declive. Alternativas como el registro bajo la fórmula de la pareja de hecho o la simple convivencia sin formalización legal se van abriendo paso mientras la estadística de bodas va decayendo. 

Un indicador en este sentido es la tasa de nupcialidad. Si en 2008 este indicador, que refleja el número de contrayentes por cada 1.000 habitantes, estaba en 8,56 en la Comunitat Valenciana, el pasado año cayó hasta el 7,22. Es decir, en una década, se ha reducido un 15,66%.

En cuanto al mes preferido para contraer matrimonio, los valencianos optan mayoritariamente por junio, el más solicitado. A continuación figura el mes de septiembre, seguido, por este orden, de octubre, julio y mayo. El resto de meses del año tienen una demanda menos destacada.

Por otro lado, desde julio de 2015, la celebración de matrimonios (y de divorcios) se extendió también a las notarías. Desde entonces, en la Comunitat Valenciana se han registrado 1.718 bodas en dependencias notariales. Contraer matrimonio o deshacerlo en una notaría tiene un precio, el del arancel, pero a cambio ofrece más agilidad que el trámite del juzgado. 

Esta fórmula puede costar entre 150 y 180 euros y, de momento, la ley no exime de acudir primero al Registro Civil para tramitar la primera fase, el expediente matrimonial, por lo que muchas parejas deciden quedarse ya allí.

"Hay un miedo al compromiso; ahora todo es muy volátil"

Marta Domínguez es profesora de Sociología Urbana en la Universidad Complutense y coordina el Máster ‘4cities’.

¿Por qué la gente se casa cada vez menos? Por muchos motivos: la secularización de la sociedad, se tienen los hijos más tarde, la inseguridad de las relaciones... Son planteamientos de vida totalmente distintos. Antes se planteaba el futuro basado en la estabilidad, ahora las relaciones están basadas en los afectos y son mucho más frágiles que en un sistema familiar como antes.

¿Hay miedo al compromiso? ¿Ya no se cree en el amor para toda la vida? Ahora la gente joven tiene miedo al compromiso. Hay mucha sociedad de la imagen y de la apariencia, y al final las relaciones quedan un poco en entredicho y es todo muy volátil, muy individualista, mucho más que antes. El amor, aquí y ahora; mañana, ya no sé.

Quizá el trabajo influye; ahora hay otras prioridades. Claro. Tienes un trabajo, pero mañana te pueden enviar a otro sitio, por eso la gente joven tampoco se compromete mucho o no se puede comprometer.

También han cambiado los tiempos. Antes se casaban y tenían hijos. Ahora... Ahora se conocen, tienen un hijo, si es que tienen hijos, y después se casan algunos, otros ya ni se casan tampoco. Han cambiado las pautas.

De los que se casan, la mayoría se decanta por la vía civil. Por la secularización de la sociedad. La religión es cada vez menos importante, sobre todo entre la gente joven. Y también porque es un convencionalismo. La gente cada vez quiere menos ceremonias tradicionales y, si se casan, en todo caso, es cuando tienen el primer hijo. Lo hacen por la formalización de las familias y por la discriminación de las parejas no casadas en el derecho civil: hay ventajas fiscales, matrimoniales, etc. Si no hubiera discriminación, yo creo que ni se casarían.

Esto no ocurre solo en la C. Valenciana. No es exclusivo, no, es una tendencia nacional. Hacemos los cambios mucho más rápidamente que en otras sociedades. Los índices de natalidad han bajado desde hace varias décadas, de hecho son de los más bajos de toda Europa, y también tiene que ver.

Los divorcios aumentan un 1,8%

La Comunitat Valenciana registró el pasado año 11.533 divorcios, un 1,8% más que en 2017, cuando alcanzó loa 11.237. La cifra es relativamente estable durante los últimos años, tal y como recoge la estadística oficial del INE. 

Las separaciones, en cambio, suponen ya un volumen prácticamente testimonial, dado que ya no es un requisito previo para poder acceder al divorcio.

Las nulidades, por otra parte, también registran una cifra muy baja en comparación con el conjunto de las disoluciones matrimoniales.

Comunidad Valenciana

Mostrar comentarios

Códigos Descuento