El tiroteo entre un escolta y un vigilante de seguridad ocurrido en Bilbao el pasado viernes y del que resultó herido el guarda jurado y un viandante ha hecho reflexionar al alcalde de Bilbao, Iñaki Azkuna. Tras calificar los hechos de "deleznables y gravísimos", el máximo edil planteó la posiblidad de que los vigilantes de seguridad de lugares públicos no lleven armas de fuego.

Incluso fue más allá y aseguró que propondrá a la junta de administración del Museo de Bellas Artes, del que el Ayuntamiento forma parte, que los vigilantes de la pinacoteca dejen de portar pistolas.

Según reveló, el sábado pasado, al percatarse de que los guardas de seguridad del Museo de Bellas Artes estaban armados, llamó a su director para comunicarle su propuesta.

¿Va  a usar la pistola entre la gente si ocurre algo?

"¿Va a usar la pistola el guarda entre la gente si ocurre algo?, se preguntó y afirmó no entender por qué en una estación "tiene que haber gente con pistola"."En el caso de que haya algún incidente, los vigilantes no van a empezar a tiro limpio en un lugar lleno de gente", añadió.

Demasiadas pistolas

"Lo que tiene que haber es menos pistolas en la calle", subrayó Azkuna, porque, según dijo "si llevas la pistola, llevas la tentación". Azkuna ha aclarado que los vigilantes del Ayuntamiento no llevan pistolas, sino porras.

"Tiene que existir buena comunicación entre la policía y los guardas de seguridad", recalcó el alcalde, y agregó que, de ese modo, si pasa algo que los vigilantes no pueden solucionar con la porra, la policía se presentaría en el lugar en pocos minutos.

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