Cachorros enjaulados en el criadero.
Cachorros enjaulados en el criadero. ARCHIVO
La Guardia Civil ha desmantelado un criadero clandestino con 280 perros de raza (60 de ellos cachorros) en el municipio granadino de Cogollos Vega, donde 96 animales se encontraban hacinados en jaulas metálicas y el resto en una nave contigua, según informa el instituto armado.

Agentes del Seprona, que descubrieron que el propietario de las instalaciones carecía de autorización y de licencia municipal para la cría y venta de animales de compañía, han localizado canes de las razas yorkshire terrier, chihuahua, bichón maltés, caniche toys y lulú de pomerania.

La investigación ha revelado que el dueño no poseía la cartilla sanitaria obligatoria para 190 de los perros y que infringía las normas de higiene al no gestionar de manera eficiente jeringuillas, gasas usadas y residuos veterinarios como restos de antibióticos, generados en la explotación.

Además, sólo 55 de los animales estaban registrados e identificados con el microchip obligatorio, un dispositivo que ha permitido a la Guardia Civil comprobar la existencia de un yorkshire cuya desaparición fue denunciada en Las Gabias (Granada) hace más de dos años.

En el criadero trabajaba además una mujer de nacionalidad argentina sin contrato laboral, por lo que también se han instruido diligencias por un presunto delito contra el derecho de los trabajadores.

Vacunas no prescritas

Según la investigación, el personal del establecimiento desmantelado administraba las vacunas y el resto de medicamentos a los canes sin ningún tipo de prescripción veterinaria.

Entre los perros hallados en el criadero ilegal se encontraba un yorkshire cuya desaparición fue denunciada por sus propios dueños hace más de dos años y que ahora ha vuelto con sus legítimos propietarios.