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El euríbor baja siete centésimas con respecto a julio. Agencias
El euríbor , el indicador más utilizado para calcular el interés de las hipotecas en España, rompió la tendencia alcista de los cinco meses previos al bajar en agosto siete centésimas con respecto a julio y cerrar en el 5,323 por ciento, si bien continúa encareciendo las hipotecas.

A pesar de esta moderación, el indicador sigue rozando máximos, ya que no ha logrado bajar del nivel del 5 por ciento que recuperó en junio de este año, por lo que aquellos que revisen su hipoteca en próximas fechas verán como su cuota se encarece unos 70 euros al mes o más de 800 euros al año.

Según datos del mercado, desde 1999, cuando comenzó a cotizar el euríbor, el indicador sólo ha estado en dos ocasiones, junio y julio de este año, por encima de la media alcanzada en agosto.

Aquellos que revisen anualmente su préstamo referenciado al euríbor de agosto sufrirán una subida

Respecto a julio, el referente hipotecario por excelencia ha perdido 0,07 puntos, pero desde agosto de 2007 -cuando estaba en el 4,661 por ciento- ha ganado 0,662 puntos, lo que provoca el encarecimiento de las hipotecas que, normalmente, tienen una renovación anual.

En agosto de 2007, la hipoteca media ascendía, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), a 170.808 euros, lo que con un plazo de amortización de 25 años y un diferencial del 0,5 por ciento se traducía en cuotas mensuales de 1.014,6 euros.

De este modo, aquellos que revisen anualmente su préstamo referenciado al euríbor de agosto sufrirán una subida que elevará la cuota hasta los 1.081,8 euros, o lo que es lo mismo, los hipotecados pagarán 67,2 euros más al mes, lo que al año representa un "sobrecargo" de unos 806,4 euros.

El euríbor a 12 meses, el índice más utilizado por los bancos para prestar dinero a sus clientes, ha oscilado desde 1999 entre un mínimo de 2,014 por ciento y un máximo del 5,393 por ciento alcanzado el pasado julio.

Una tendencia a la baja

Los expertos consultados coinciden en que pese a que la bajada de agosto no haya sido considerable, el dato marca el inicio de una tendencia a la baja en este indicador, que podría cerrar el año entre el 4,75 y el 5 por ciento.

Además, consideran necesario para esta bajada que las presiones inflacionistas no resurjan en los próximo meses, al tiempo que advierten de que será determinante la evolución del precio del petróleo y las decisiones sobre política monetaria que tome el Banco Central Europeo (BCE).

Los analistas creen que es más probable por parte del BCE una bajada de tipos de interés, actualmente en el 4,25 por ciento, que una subida, siempre que desaparezcan las presiones inflacionistas y persista la desaceleración económica en la zona euro.

No obstante, tanto Nuria Álvarez, de Renta 4, como Julián Benavente, de Capital Markets, aventuran que el presidente del organismo monetario, Jean-Claude Trichet , no bajará los tipos en las próximas reuniones de este año.