El príncipe Harry
El príncipe Harry, en Afganistán. ARCHIVO
El príncipe Harry de Inglaterra confiesa echar de menos la guerra contra los talibanes y ha pedido a sus jefes militares que le envíen de nuevo al frente en Afganistán.

El nieto de Isabel II, tercero en la línea de sucesión al trono, ha solicitado que se le asigne una nueva misión en ese país como la que llevó a cabo a comienzos de año, informa hoy el diario The Sun, que cita una fuente militar.

Harry, de 23 años, reanudará la próxima semana su entrenamiento con su regimiento de los Blues and Royals en el cuartel Combermere, de Windsor. "Harry no oculta que quiere estar allí (en Afganistán) cuando el regimiento vuelva al frente el próximo año. Le gustaría repetir su experiencia de mandar a los soldados en la batalla", dijo la fuente al periódico.

Le gustaría repetir su experiencia de mandar a los soldados en la batalla

El príncipe participará próximamente en unas maniobras de los Blues and Royals que durarán un par de semanas y a comienzos del próximo año se espera que participe en otros ejercicios militares con fuego real en Canadá.

El príncipe Harry pasó las diez primeras semanas de este año luchando en la provincia afgana de Helmand, pero tuvo que interrumpir su misión en marzo y regresar precipitadamente al Reino Unido después de que un portal de internet estadounidense revelase su presencia en aquel país. Los medios de comunicación británicos, que se habían comprometido a no revelar esa misión militar del príncipe, no pudieron mantener por más tiempo el secreto.

Desde entonces, el príncipe Harry ha participado en una misión de dos meses en Lesoto, país del África meridional azotado por el sida, para construir allí una escuela, y ha disfrutado de unas largas vacaciones en Ciudad del Cabo y Botsuana con su novia, Chelsy Davy, de 22 años.