La forma más rápida y cómoda de asar castañas en casa: con el tostador de pan

Castañas asadas
Castañas asadas
Emma García

Estamos en plena temporada de castañas, y aunque es verdad que nada supera a esas que se compran recién hechas y bien calientes en la calle, hay veces que entra el antojo en casa.

Para superar la pereza, ya vimos tres métodos bastante rápidos y cómodos para preparar castañas asadas caseras y tener un resultado muy bueno: al horno, en una de esas sartenes especiales agujereadas e incluso al microondas.

Pero recientemente hemos descubierto otra manera que supera a todas esas. Al menos en rapidez y comodidad, puntos clave a la hora de liarse a asar castañas en casa: usando el tostador de pan.

Sí, nosotros también levantamos mucho la ceja al escucharlo por primera vez y procedimos a probarlo sin mucha fe. Pero resulta que funciona.

Necesitaremos castañas de un tamaño medio o grande para que no se cuelen por las rendijas del tostador -nos ha pasado- y terminemos dedicando más tiempo a intentar sacarlas que a asarlas y pelarlas.

Pero más allá de este truco, el resto no tiene misterio. Ponemos 4 o 5 castañas, dependiendo del tamaño del tostador, con un corte hecho en la corteza, como siempre.

A partir de aquí es un tema de prueba-error hasta dar con el punto perfecto, que dependerá de la potencia de cada tostador. En el nuestro, un par de toques a máxima potencia y luego otro más corto bastaron para que las castañas quedaran perfectamente asadas. Una pista: cuando empiece a oler a castaña asada es que ya casi están.

Como siempre, lo mejor es ir probando con tiempos cortos para controlar que no se quemen o que nos líen algún estropicio con las resistencias del tostador. En nuestras pruebas todo ha salido perfecto y en poco más de 5 minutos teníamos unas castañas asadas listas para quitar el antojo.

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