Bruselas, la CEOE y el Banco de España marcan al tándem Calviño - Iglesias

  • La UE reclama a España que adopte las "medidas necesarias" para incrementar su ritmo de reducción de la deuda.
  • La patronal pide un Gobierno "moderado" que se ciña a la "ortodoxia económica".
  • Un alto cargo del Banco de España plantea elevar de nuevo la edad de jubilación.
Calviño, Sánchez e Iglesias.
Calviño, Sánchez e Iglesias.
20MINUTOS.ES

El primer Gobierno de coalición desde la vuelta de la democracia apenas está esbozado. Más allá de que el líder de Podemos, Pablo Iglesias, y la actual ministra de Economía, Nadia Calviño, serían vicepresidentes, no se conocen apenas detalles sobre quién ocupará el Consejo de Ministros, las carteras que acabarán en manos de la formación morada o el programa que seguirá el Ejecutivo si finalmente consigue los votos para echar a andar. Pero la patronal e instituciones como la Comisión Europea o el Banco de España ya están tratando de marcarle el camino a seguir: mantener la ortodoxia presupuestaria, priorizar la reducción de la deuda y elevar la edad de jubilación.

Este mismo miércoles, la Comisión Europea, que actúa como garante del rigor presupuestario de los países de la Eurozona, hizo público su dictamen sobre los borradores presupuestarios remitidos por los Estados miembros para el año que viene. Y el Ejecutivo comunitario metió a España dentro del grupo de países que prevé que se mantendrán "muy lejos de sus objetivos presupuestarios a medio plazo en 2020", junto a Bélgica, Francia e Italia.

Se trata de un serio aviso de Bruselas a Calviño, que fue quien remitió hace semanas el borrador de los presupuestos para el año que viene, que en realidad son una prórroga de los ya vigentes porque el bloqueo político ha impedido que haya unos nuevos. La Comisión reclama a España que, cuando tenga un Ejecutivo en plenas funciones, envíe unas cuentas actualizadas. Y pide que esos nuevos presupuestos incluyan las "medidas necesarias" para cumplir.

Déficit y deuda pública

Pero cumplir, ¿en qué? Pues, básicamente, en dos materias: el déficit y la deuda pública, que la Comisión Europea considera que España no va a reducir en la medida en la que se le exige. 

Según los cálculos de Bruselas, la brecha entre el déficit previsto en el borrador presupuestario y el objetivo marcado por la UE sería del 0,8 % del PIB. Y eso implica ajustes de unos 9.600 millones de euros, aunque no se especifica si deben venir de la reducción del gasto o del aumento de los ingresos. Lo que sí pidió este miércoles expresamente el vicepresidente económico de la Comisión, Valdis Dombrovskis,es que España considere su "prioridad" la reducción de la deuda.

Este planteamiento que choca directamente contra el programa de Unidas Podemos, que apuesta por justamente aminorar el ritmo de reducción del déficit y la deuda para así tener más capacidad de elevar la inversión pública. Y también supone un aviso a las recetas económicas del eventual futuro Gobierno la petición de la Comisión Europea de que se pongan en marcha "medidas compensatorias" si, finalmente, vuelve a ligarse la subida de las pensiones a la inflación, como plantean tanto el PSOE como Unidas Podemos.

La CEOE pide "ortodoxia económica"

Pero el de las instituciones europeas no fue el único aviso que recibió este miércoles el eventual futuro Gobierno. Y, mientras la Comisión planteó sus opiniones en base al borrador presupuestario y se basó en elementos técnicos, las dos principales patronales españolas, CEOE y Cepyme, apostaron por lanzar un comunicado pidiendo a los partidos "responsabilidad" y "visión transversal" para formar un Gobierno "moderado" que se ciña al "rigor presupuestario y la ortodoxia económica".

El presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, insistió en esos mismos postulados este mismo miércoles. Garamendi rechazó explicitar cuáles son las "siglas" que preocupan a los empresarios. Pero también dejó eufemísticamente claro que hay "posturas ideológicas" que, a su juicio, "pueden ser comprensibles" pero que "en la práctica no son muy positivas o pueden ser incluso hasta negativas".

El líder de la patronal citó la posible subida tributaria a las grandes empresas –que especialmente Unidas Podemos considera prioritaria– como uno de los eventuales puntos de fricción con el futuro Gobierno. "Desde el punto de vista impositivo sería un autentico error, en un momento de desaceleración, pensar que todo viene por los ingresos", señaló Garamendi en la misma línea del comunicado de su patronal, que pide "una tributación más competitiva".

El Banco de España, pesimista sobre el rescate

El tercer actor que se ha pronunciado sobre el camino que tendría que seguir en materia económica, a su juicio, el próximo Gobierno ha sido el Banco de España. Y lo ha hecho a través de dos vías. Este miércoles, la institución aseguró oficialmente a través de un comunicado que el Estado solo podrá recuperar el 21,3% del rescate a la banca –lo que supone unos 14.000 millones de euros de los más de 65.000 invertidos–, un planteamiento que va en contra del que defiende Unidas Podemos, que aspira a conseguir la devolución de la totalidad del rescate elevando temporalmente el tipo del impuesto de sociedades a los bancos.

Además, el director de estudios del Banco de España, Óscar Arce, pidió "reformas de calado" en el sistema de pensiones el martes, en unas jornadas organizadas por Cinco Días. Una reforma que, según dijo, debería plantear "trabajar algo más cuando estamos viviendo bastante más", todo lo contrario de lo que defiende Unidas Podemos, que apuesta por devolver la jubilación a los 65 años.

Mostrar comentarios

Códigos Descuento