"Estoy muy indignada, me siento fatal por el acoso mediático, Antonio es una bellísima persona". Son las palabras de Sandra, la mujer supuestamente maltratada por Antonio R.P., detenido por dar una paliza al profesor Jesús Neira cuando pretendía defenderla de una agresión, que ha indicado en el programa Visto y Oído de Cuatro que no considera haber recibido malos tratos de su pareja. "Era un simple forcejeo", ha dicho.

Antonio Puertas no estaba bien, le faltaba su medicación y es una bellísima persona

La mujer justifica que "Antonio Puertas no estaba bien, le faltaba su medicación y es una bellísima persona". Sobre la paliza que recibió Neira, que en estos momentos se encuentra ingresado en coma en un hospital de Madrid, Sandra da su versión de los hechos: "No veo cómo le agrede, sólo veo que estaba tirado en el suelo. Me arrodillo ante él y le pido mil disculpas porque la situación no era agradable. Le pregunto si está bien y él asiente con la cabeza".

"A partir de ahí, Antonio se derrumba, empieza a llorar. No entiende qué le pasa. Él está bajo tratamiento psiquiátrico, necesita mediación… Es una persona a la que hay que ayudar", añade.

"No tenía que haber intervenido"

La mujer ha querido agradecer el comportamiento de la familia de Jesús Neira y pedido disculpas públicamente. Sin embargo, ha subrayado que "si él no hubiera intervenido, no hubiera ocurrido nada. En ningún momento son malos tratos".

Si él no hubiera intervenido, no hubiera ocurrido nada

Además, para desmentir el maltrato, ha declarado voluntariamente ante la Guardia Civil y ha pedido un reconocimiento médico.

Sus palabras fueron contestadas en el programa por Isabel Cepeda, la mujer de Jesús Neira: "Sandra ha dicho que Antonio Puertas es una bellísima persona, y lo ha demostrado con una doble agresión".

A disposición judicial

El supuesto autor de la agresión tiene 44 años y ha pasado este martes a disposición judicial tras ser detenido el lunes en la ciudad de Alicante por miembros del equipo de Policía Judicial de la Guardia Civil. La agresión tuvo lugar el pasado 2 de agosto en la localidad madrileña de Majadahonda.