El quorum es indiscutible: nadie ha oído aún la 'canción del verano'.

No existe o no han sabido inventarla; el caso es que las discográficas, y demás interesados de la industria, han llegado este año algo tarde -o muy pronto, según se mire- a un fenómeno que desde hace algún tiempo no tiene la misma fuerza que en tiempos de Saca el güisqui Cheli.

¿Dónde se han metido Bisbal o Shakira? ¿Y Chayanne? ¿Y las coreografías sin sentido del ridículo? Los chiringuitos y locales de ligoteo optan por lo antiguo ante la escasez de materia prima. De vez en cuando, asoma un ritmo sin dueño conocido metido con calzador. Pero no cuela.


Chikilicuatre, precoz y cansino

La crisis es global, y afecta al planeta de las ideas también para estas cosas. No obstante, los intentos fallidos han sido numerosos. En primer lugar, Baila el chiki chiki, nuestra gran apuesta eurovisiva con toque naïf y padre mediático. Precoz y cansina, y eso que en Grecia, hoy por hoy, sí suena.

"No podían estirarla más", apuntan desde Sony-BMG, donde tampoco tienen "la sensación" de que haya un tema que merezca el primer puesto en estribillos estivales. "Es que no hay ninguna canción con la que nos hayan abrasado, como pasaba antes con Georgie Dann o King Africa".

Cierto; lo más radiado a día de hoy quizá sea lo nuevo de la belga Kate Ryan, artífice de unos cuantos éxitos de discoteca que ha logrado colocar su Ella elle l'a como politono del mes. El mallorquín y habitual David Tavaré está haciendo asimismo de las suyas una vez más. Y los últimos coletazos del disco Black to black de Amy Winehouse también hacen méritos.


La televisión, vivero 'friki'

En Warner opinan que todas estas aspirantes "son muy parecidas", por eso no hay ninguna que destaque. Y que los grupos tradicionalmente concebidos para esta época están ahora enfocados en "programas de televisión". "Ni las marcas de cerveza" se han puesto a ello, aseguran.

Los castings de realitys, vivero de frikis con gancho, sólo han parido esta vez a los Kamelo Punto Semos y su magnífico retrato sociológico de las playas españolas titulado Jonathan. Aunque hay quien suspira por un Ponte el cinturón cualquiera, todo un hit el pasado año.

Y es que la caja tonta no descansa, sobre todo los anuncios, que han entrado en la carrera. Vodafone y Orange se han estrellado con sus campañas melancólicas, dedicadas a La abeja Maya y a los elefantes que se balanceaban. Nadie los tararea más allá de cuando están en pantalla.


Septiembre, el verano musical

Tampoco lo han conseguido el Roaming de telefonía móvil o la parodia con balones y toallas de Eroski. Ni el chaval ochentero de Coca-cola. Pero la que nos ha fallado de verdad ha sido la ONCE, tirando por lo fácil -Chikilicuatre y heavies reciclados- y dejando atrás su época dorada del Yo te doy cremita.

Así que lo bueno está por llegar. La canción de verano podría tenerla Melendi, como vaticinan en EMI, aunque el asturiano no saque disco hasta el 16 de septiembre. O Kate Perry, o Kid Rock, o La Oreja de Van Gogh, o, por qué no, Albert Pla con su Juerga catalana. Pero será ya a la vuelta de vacaciones.

¿Por qué crees que no hay 'canción del verano' este año? ¿Tienes alguna favorita para el puesto? Queremos que nos des tu opinión y nos sugieras una lista con los temas que te están haciendo bailar y cantar este verano.