'Querido Joaquín. Querido Pepe'. La relación entre Sorolla y Benlliure en la Fundación Bancaja

'Querido Joaquín. Querido Pepe'. Un joven Sorolla conoció a Benlliure cuando se instaló en 1885 en Roma y desde entonces entablaron una relación de amistad, pese a su diferencia vital y profesional, hasta el resto de sus días.
Exposición de 'Sorolla y Benlliure. Pinceladas de una amistad'
Exposición de 'Sorolla y Benlliure. Pinceladas de una amistad'
FUNDACIÓN BANCAJA

Ahora, la Fundación Bancaja muestra en la exposición 'Sorolla y Benlliure. Pinceladas de una amistad' esta relación a través de una reproducción de la fluida comunicación epistolar que mantuvieron durante toda su vida y que siempre encabezan con un 'Querido amigo'.

La muestra se completa con una selección de ocho de sus obras, entre ellas la serie pictórica 'Las cuatro estaciones' de José Benlliure, que se exhibe por primera vez en València y que ha sido restaurada por la ocasión.

La muestra, que ha sido presentada por el presidente de la Fundación, Rafael Alcón, la coordinadora de Comunicación de Bankia en la Comunitat y Murcia, Isabel Rubio, y la comisaría de la muestra, Sofía Barrón, podrá verse hasta el próximo 22 de marzo.

Sorolla se marchó de Roma tres años después de llegar a la capital italiana tras obtener la plaza de pensionado en la Academia de Bellas Artes de España para fijar su residencia en Madrid junto a su esposa, mientras que Benlliure, ocho años mayor, permaneció con su familia tres décadas más.

El cambio del gusto estético que trajo el siglo XX les deparó suertes distintas. Sorolla recibió en 1895 Segunda Medalla de Oro en el salón de París que le supuso ganar reconocimiento hasta ser uno de los pintores españoles de mayor renombre internacional. Por contra, Benlliure "no fue tan afortunado" y la venta de sus obras se frenaron, ha narrado la comisaría de la muestra.

Pese a ello, los artistas mantuvieron un diálogo epistolar constante en el que se plasma la evolución de su relación: la vinculación "más diplomática" inicial, que aprovecha Sorolla para reclamar envíos a Benlliure, se va fortaleciendo por anhelos artísticos comunes, con el objetivo fallido de construir un Palacio de Bellas Artes e Industrias permanente en València, y se transforma en una amistad "real". Así, Sorolla llega a ser el maestro de Peppino Benlliure, el tercer hijo de José.

Sorolla falleció en 1920 y no llegó a ver su colega convertido en director del Museo de Bellas Artes de su ciudad. Fue entonces cuando Benlliure inició la serie Las cuatro estaciones, que ahora se exhiben por primera vez en València, que el maestro ya anciano afronta una temática inédita: ocho divertidos amorcillos celebra cada una de las épocas del año.

Además, las telas se exhiben junto a ocho bocetos que llaman la atención por el trazo firme y decidido pese ser ya un pintor septuagenario. La restauración de los lienzos, realizada por Vicente Ripollés, ha permitido levantar la suciedad y ha sacado la luz, colores y pigmentos de las obras.

PEQUEÑA EN TAMAÑO, GRANDE EN CONTENIDO

La muestra se completa con la obra de Sorolla 'Retrato de una dama', obra que pintó cuando intentaba abrirse camino, y 'Cabeza de niña con flores', realizada tras establecerse en Madrid, y que se aproxima a la tradición retratística española de Velázquez.

Además, podrá contemplarse 'Otoño', pintada cuando ya era un artista consolidado, y 'Yo soy el plan de la vida', un encargado realizado por un político y hacendado chileno para su casa-palacio.

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