Once personas han sido detenidas en EE UU por el presunto robo de datos de más de 40 millones de tarjetas de crédito y débito para vender dicha información. Estas detenciones culminan una investigación que se inició en 2005 y en la que han colaborado policías de todo el mundo como la turca y la alemana.

Los criminales habrían robado datos de tarjetas de grandes cadenas comerciales
En el fraude están involucrados tres ciudadanos de Estados Unidos y
otros nacidos en Estonia, Ucrania, Belarrusia y China.

"La conspiración internacional", según ha definido el departamento de Justicia estadounidense al caso, consistía en ataques informáticos contra los sistemas de importantes cadenas de venta del país como TJ Maxx y Barnes&Noble para hacerse con datos y claves de acceso de sus clientes.

También en barrios residenciales

Además, las operaciones también se extendían a los barrios residenciales, donde los detenidos accedían a los ordenadores a través de las conexiones inalámbricas.

Una vez recabados los datos privados, la banda desviaba la información a varios servidores situados en Europa y Estados Unidos para revenderla a través de Internet.

El departamento de Justicia no ha comunicado una cifra concreta de las pérdidas ocasionadas, aunque estas podrían ser millonarias al afectar a bancos, comercios y consumidores.