La masacre de la familia mormona LeBarón cuestiona la capacidad de México para afrontar su violencia

Imagen de la familia difundida en sus redes sociales.
Imagen de la familia LeBarón difundida en sus redes sociales.
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Cada vez que la actualidad internacional se detiene en México es por algo relativo a los elevadísimos niveles de violencia que vive el país y que el Estado es incapaz de hacer frente. Su presidente, Andrés Manuel López Obrador, se hizo con el Ejecutivo el pasado diciembre con la promesa de "pacificar el país", pero si nada lo impide, México terminará batiendo su récord histórico de homicidios por segundo año consecutivo.

El último caso de violencia que ha traspasado las fronteras ocurrió el lunes. Nueve miembros de una conocida familia local de mormones, de los cuales seis eran niños y los otros tres sus madres, fueron brutalmente asesinados cuando viajaban para visitar a sus familiares. Todos ellos tenían pasaporte estadounidense.

Los otros ocho componentes de la caravana, todos niños, sobrevivieron gracias a la heroica protección de uno de ellos, según han contado familiares de la familia conocedores del caso.

La motivación exacta del ataque, del que la Fiscalía mexicana de Sonora ha culpado a "la ambición por el poder de grupos criminales", aún se desconoce, pero todo apunta a que se trató de una confusión entre grupos criminales rivales que se disputan la zona. El secretario de Seguridad del país, Alfonso Durazo, lanzó una hipótesis en este sentido.

El acto heroico de un niño de 13 años

“Encontré a Christina afuera del automóvil boca abajo, asesinada. Encontré a su bebé que estaba viva. Otros niños lograron escapar”, contaba a medios locales Julián LeBarón, miembro del clan y conocido activista, que tuvo acceso a la escena del crimen.

Otra familiar de las víctimas, reconstruía a través de su Facebook la hazaña de uno de los niños, de tan solo 13 años, que logró salvar la vida de sus hermanos. "Tras ser testigo de cómo su madre y sus hermanos habían sido asesinados, Devin escondió a sus otros seis hermanos entre los arbustos y los cubrió con ramas para protegerlos mientas esperaban ayuda", contaba en una publicación.

Seis horas más tarde y después de recorrer 22 kilómetros, los niños llegaban a la localidad de La Mora, donde contaron lo sucedido a la familia y fueron atendidos de sus heridas.

Eco en Estados Unidos

Tras conocer la noticia, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, se apresuró a ofrecer la ayuda de EEUU para "borrar de la faz de la tierra" a los cárteles mexicanos de la droga "rápida y eficazmente", según dijo en una serie de tuits. Otras figuras políticas estadounidenses destacadas como Mitt Romney también se hicieron eco del suceso.

Por su parte, López Obrador incidió en su política de la no violencia y envió su pésame a la familia por lo que calificó como "una desgracia lamentable". 

"No pensamos que acribillando, masacrando, con el uso de la fuerza, a sangre y fuego, se resuelva el problema", expresó ante los medios el mexicano.

Sobre el ofrecimiento de Trump dijo no haber visto los mensajes, pero se refirió al suceso como "un asunto que nos corresponde a nosotros atender, al Gobierno de México, de manera independiente y haciendo valer nuestra soberanía".

Una violencia que no cesa

Las brutales cifras de homicidios en México, cada vez más propias de países en guerra, no dejan de crecer. Solo en 2018 se registraron en México 36.685 homicidios, según la cifra definitiva del Inegi, récord histórico desde que hay registros.

Y lo peor es que este ejercicio amenaza con alcanzar un nuevo máximo. Si la tendencia en el número de homicidios registrados entre enero y septiembre (95 al día) se mantiene, México vivirá, una vez más, el año más sangriento de su historia.

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