La masacre de Bolonia
La noticia, en el Paese Sera (i), y una imagen del atentado de Bolonia (d). WIKIPEDIA AGENCIAS
Italia recordó hoy a los 85 muertos y más de 200 heridos en un atentado contra la estación de ferrocarril de la ciudad de Bolonia, del que se cumplen 28 años, y el presidente de la república, Giorgio Napolitano señaló el deber de "cultivar la memoria".

Como cada año, miles de personas participaron en los actos para recordar el peor atentado de la historia de Italia, cuando el 2 de agosto de 1980 una potente bomba colocada en la sala de espera de la estación ocasionó 85 muertos y dos centenares de heridos.

Napolitano señaló en un mensaje enviado a los familiares de las víctimas que "es necesario cultivar un deber de la memoria que se traduzca en una renovada y amplia asunción de responsabilidad en la defensa de los valores de democracia libertad y justicia".

El atentado se produjo en los llamados 'años de plomo'

El presidente de Gobierno Silvio Berlusconi, indicó, también en un mensaje, que el Ejecutivo "tiene alta la guardia ante la vuelta a surgir de viejas amenazas y contra la agresividad de las nuevas".

Por el brutal atentado, fueron condenados a cadena perpetua como autores materiales dos terroristas de extrema derecha Valerio Fioravanti y Francesca Mambro y a penas menores otros dos acusados, mientras fueron absueltos el jefe de la logia masónica "Propaganda 2" (P2), Lucio Gelli, y dos antiguos agentes de los servicios secretos italianos.

El atentado se produjo en los llamados 'años de plomo', cuando el país sufrió varios actos terroristas de matiz político, pero Fioravanti y Mambro siempre se declararon inocentes y nunca se aclaró quién ordenó poner la bomba.

El presidente de la Cámara de Diputados, Gianfranco Fini, consideró necesario que, "después de tantos años, se disuelvan las zonas de sombra que han suscitado perplejidad creciente en la opinión pública en torno a la comprobación de la verdad sobre la matanza".

El presidente de la Asociación de familiares de las víctimas, Paolo Bolognese, dijo que "es necesaria una memoria crítica, pero no confusa" y pidió una vez más que se conozca quién estuvo detrás de aquellos hechos.