Cirujanos plásticos especializados en 'rejuvencer' la vagina han sido vetados en Australia a raíz de las denuncias de un grupo de ginecólogos que la consideran una "práctica peligrosa" e "injustificada". Los médicos emitieron un comunicado después de observar cicatrices y heridas en la zona púbica de algunas mujeres, que pretenden reducir de tamaño sus genitales o moldear los labios externos.

Desde el colegio de ginecólogos advierten que hay varias clínicas, sobre todo en Sidney, que ofrecen este tipo de tratamientos por más de 10.000 dólares (6.200 euros), "una increíble cantidad de dinero", en palabras del doctor Ted Waver, presidente del colectivo.

"Estas operaciones es la solución a personas con inseguridades y miedos pero que en realidad necesitan ayuda psicológica", reconoció Waver, quien añadió que puede causar "daños graves" y "desfiguraciones irreparables".  "En alguna ocasión hemos oído a algún hombre decir que quiere ver a su novia con los genitales de una actriz porno en concreto", matizó.