Sexo en Verano
Imagen de un hombre en ropa interior. SXC.HU/ARTIST007
El prepucio es la parte de piel que cubre el glande y que es móvil. No es una zona excesivamente sensible, pero si la frotas y la acaricias proporciona una sensación muy agradable.

Trátalo con el máximo cuidado, el dolor que se provoca en el frenillo es muy intenso
El frenillo es la parte de piel que mantiene unido el prepucio al glande. Algunos hombres lo tienen extremadamente corto de tal modo que, cuado se baja el prepucio, el frenillo tira del orificio uretral hacia abajo. A veces, cuando la penetración es profunda y se usan movimientos bruscos, el frenillo llega a romperse con el consiguiente dolor y lo espectacular de la hemorragia. Es un sustazo.

Por ello, si tu pareja lo tiene corto, insístele para que vaya al urólogo y se lo corte, es un tajito de nada y luego todo son ventajas. El frenillo es súper sensible; si todo el pene es como una figurita de porcelana, el frenillo es la parte más delicada de esa figurita. Por ello, trátalo con el máximo cuidado: el dolor que se provoca en esta zona es muy intenso, así que ni estirar, ni morder; lo más, chupar o lamer con mucho mimo.

Por último, si eres escrupulosa y te dan asco algunas cosas sáltate la abertura uretral, puesto que por esa abertura salen la orina y el semen. Pero si no lo eres, besa ese punto, lámelo y si él no dice nada, puedes introducir la punta de la lengua. Puede que notes que sale un fluido un poco amargo, es el líquido de Cooper, que sirve de lubricante para que los espermatozoides lo tengan más fácil.