Meg Ryan y John Mellencamp rompen su relación después de ocho años juntos

  • Se habían comprometido en noviembre del año pasado.
  • Su relación no había dejado de dar tumbos.
Meg Ryan y John Mellencamp, en 2018.
Meg Ryan y John Mellencamp, en 2018.
GTRES

Las alarmas saltaron el pasado domingo, en su última aparición pública: la entrega de los premios Governors de la Academia de Cine y Ciencia de Hollywood. Allí acudió Meg Ryan, que no solo no acudía con John Mellencamp, su pareja desde hace ocho años, sino también sin su anillo de compromiso.

Y ahora los rumores han dejado de ser rumores y han pasado a ser certezas: la actriz de Cuando Harry encontró a Sally y el cantante han roto su compromiso y han cortado su relación.

"[Meg Ryan]Ya ha tenido bastante y ha cortado. No se arrepiente de ello", ha reconocido una fuente cercana a la intérprete, de 57 años (en noviembre cumple 58), a US Weekly.

Desde que comenzasen a salir, en 2010, después de que Mellencamp se divorciase de su anterior pareja, Elaine Irwin, la relación no ha hecho más que dar tumbos.

Esas idas y venidas se han dejado comprobar en que, por ejemplo, la última fotografía que hay juntos de ambos es del pasado marzo, también porque ambos han sido siempre muy celosos de su vida privada.

O que rompieran durante dos años (de 2014 a 2016, año en el que volvieron a ser pareja), tiempo que John Mellencamp estuvo saliendo con la modelo y actriz Christie Brinkley.

La que fuera Novia de América y el músico se comprometieron hace casi un año, en noviembre de 2018, y lo anunciaron a través del perfil en redes sociales de la actriz con un simpático dibujo de ambos.

En agosto, Meg Ryan respondía a las preguntas de InStyle sobre cómo veía su futuro con Mellencamp. "Soy feliz. Me casaré en algún momento pero este compromiso ya es una situación increíble", comentó entonces.

"Mi mayor ambición en las 12 horas al día que paso despierta es la felicidad de mis hijos", asegura sobre su día a día con Jack, de 27 años y fruto de su relación de una década (1991-2001) con Dennis Quaid, y Daisy True, de 15, que adoptó en 2003.

Una actriz sin vocación

Porque para Meg Ryan, cuyo último papel fue Ithaca, en 2015, actuar siempre ha sido lo de menos. "Nunca me he sentido una de esas actrices por naturaleza", dijo al New York Times, así como tampoco se ha visto nunca como la imagen que se dio de ella.

"Comprendo que es un cumplido que te describan como 'adorable', pero también siento que se proyectaron en mí ideas que no tenían nada que ver conmigo. ¿La chica de al lado? ¿De al lado de qué? Nunca me he sentido una persona convencional", aseguró en 2008 a InStyle.

En aquella época había caído en una especie de ostracismo por haber dejado a Quaid (que estaba seriamente enganchado a la cocaína hasta el punto de que estaba en ocasiones incluido en los contratos y el presupuesto de sus películas) por un affaire con Russell Crowe.

"Era una gran historia, sí, pero no era la realidad de mi matrimonio”, confesó años más tarde. “Dennis me había sido infiel durante mucho tiempo, lo cual fue doloroso, y creo que me equivoqué al no dar estas explicaciones. Supongo que a la gente le hace sentir bien que una historia sea cuestión de blanco o negro, pero los titulares sensacionalistas no pueden contar una historia tan complicada", resumió. Y nos tememos que ocurrirá lo mismo con su historia con Mellencamp

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