Juzgan a un inspector de Policía por falsificar una tarjeta de aparcamiento de discapacitado y usarla su pareja

La Audiencia Provincial de Valencia juzga desde este martes a un hombre, inspector de la Policía Local de Moncofa (Castellón), acusado de falsificar una tarjeta de aparcamiento para personas con movilidad reducida a su nombre y utilizarla su mujer. Esta ha asegurado que no es de España y que no sabía que estaba actuando mal.
Ciudad de la Justicia en imagen de archivo
Ciudad de la Justicia en imagen de archivo
EUROPA PRESS - Archivo

La pareja se ha sentado este martes en el banquillo acusada de un delito de falsedad en documento público. La Fiscalía reclama para el inspector una pena de cuatro años de prisión y otros tres de inhabilitación, y para la mujer, tres años de cárcel y dos de inhabilitación. Además, acusa al policía de un delito de prevaricación por el que pide otros nueve años de inhabilitación para empleo público.

La Fiscalía sostiene en su escrito de calificación provisional que el agente se atribuyó competencias que excedían de las propias de su cargo para hacerse, en una fecha indeterminada pero comprendida entre los años 2013 y 2017, la tarjeta, algo que correspondía al departamento de Servicios Sociales de Moncofa.

Esta tarjeta, según el mismo escrito, fue utilizada supuestamente por su entonces compañera sentimental para estacionar un vehículo en un aparcamiento reservado para personas con movilidad reducida en un gimnasio municipal de Torrent (Valencia) el 4 de septiembre de 2017.

Durante la vista, la mujer ha declarado que no sabía nada de este tipo de trámites -en referencia a la tarjeta- y ha insistido en que no es de este país. Así mismo, ha aseverado que no tiene información ni relación alguna con "nadie" del Ayuntamiento de Moncofa.

Por su parte, un policía local de Torrent que ha acudido a declarar al juicio en calidad de testigo ha explicado que se personaron en el aparcamiento de la localidad después de recibir una llamada que les alertaba de que se había estacionado un vehículo en una plaza para discapacitados y, por la apariencia de la conductora y el tipo de coche, no parecía que podía aparcar allí.

Una vez en el lugar, ha indicado que a la tarjeta para personas con movilidad reducida que se exponía en el salpicadero del coche le faltaba la fecha de expedición y de registro, con lo que contactaron con la conductora y ésta les manifestó que pensaba que podía aparcar ahí y les señaló que la tarjeta era de su pareja, que no sabía nada.

Los agentes se pusieron en contacto con el hombre y éste les indicó que la tarjeta que portaba su mujer estaba caducada pero que tenía la nueva, aunque nunca se les facilitó. Consultaron con el Ayuntamiento de Moncofa y allí, con los datos aportados, no les constaba ninguna persona en esa situación de discapacidad.

Mostrar comentarios

Códigos Descuento