La Cuillère d'Or España apuesta por el futuro de cuatro jóvenes cocineras y reposteras españolas

  • Las premiadas en la primera edición de este certamen femenino irán a la final de París 2020.
Foto de familia de La Cuillère d’Or España.
Foto de familia de La Cuillère d’Or España.
COCINA FUTURO

Se llaman Rocío, Teresa, Raquel e Itziar, nacieron entre los 80 y los 90, han estudiado cocina y repostería y esta semana se ha cumplido uno de sus primeros sueños al haber sido seleccionadas como finalistas en la primera Edición de La Cuillère d'Or en España -un campeonato de cocina y repostería internacional profesional y amateur 100% femenino- para optar a la final mundial del concurso que se celebrará en París en noviembre de 2020.

Las pruebas, en las que participaron 12 cocineras y 12 reposteras españolas de distintas comunidades, se celebraron en la Escuela de Cocina Le Cordon Bleu de Madrid. Durante cuatro horas, las participantes tuvieron que elaborar un entrante y un plato principal salado con jamón, huevo, tomate, cerdo ibérico, ajo y vino espirituoso como ingredientes principales y un postre inspirado en la sostenibilidad con chocolate, almendra, violeta, manzana y uva.

La entrega de premios se desarrolló horas después en el Instituto Francés en un acto amadrinado por la diseñadora Agatha Ruiz de la Prada y al que asistieron la fundadora y presidenta internacional del certamen, Marie Sauce Baurreau; la cocinera Pepa Muñoz en calidad de presidenta del Jurado de Cocina; el repostero Roberto Martín como responsable del Jurado de Pastelería; responsables de la Asociación de Empresarios Artesanos del sector Pastelería de Madrid (ASEMPAS) y miembros de numerosas empresas patrocinadoras.

Rocío Arroyo

  • Pastelería Profesional. Es profesora del centro de FP EFA La Serna, en Bolaños de Calatrava, Ciudad Real.

Rocío Arroyo (Madrid, 1979) fue elegida mejor repostera profesional por su propuesta “Otoño en La Mancha”. 

Teresa Sánchez

  • Pastelería Amateur. Es alumna del Grado Superior del Mediterráneo Culinary Center de Valencia.

Teresa Sánchez (Valencia, 1997) alcanzó la máxima puntuación en la categoría de repostería amateur con “Primavera de sabores”, unos piononos dulces y picantes con esa luz valenciana tan característica de fondo.

Raquel García

  • Cocina Profesional. Trabaja en el restaurante Nobu en el hotel Puente Romano de Marbella.

En el apartado de cocina profesional, Raquel García (Málaga, 1996) se impuso con un ajoblanco de mandarina y su versión de cerdo ibérico en costra verde con salsa al Pedro Ximénez, royal de coliflor y verduras de temporada.

Itziar García-Rico

  • Cocina Amateur. Está cursando estudios en la Escuela de Hostelería de Toledo.

El premio a la mejor cocinera amateur se lo llevó Itziar García-Rico (Toledo, 1998) por su canelón de yema de huevo con pisto manchego y perdiz escabechada.

La visibilidad, una lucha que viene de lejos

Lejos de ser creado como consecuencia del recién formado movimiento Me Too, que surgió en octubre de 2017, este certamen exclusivamente femenino, nació en Francia en 2010, impulsado por Marie Sauce Bourreau, una francesa enamorada de la gastronomía, con el fin de proporcionar a las mujeres un escenario que les permitiría exponer su talento al mundo desde sus inicios en las escuelas.

Es un hecho: si hoy las mujeres luchan por tener una mayor visibilidad en la cocina y en otros muchos sectores, hace nueve años la situación era mucho más llamativa. Conviene recordar que cuando en 2010 Marie organizó en París la primera edición este certamen 100% femenino, al otro lado del océano, en la gala de los Oscar, una mujer subía al escenario para recoger el reconocimiento a la mejor dirección de una película. Se llamaba Kathryn Bigelow y fue la primera directora de cine que ganó un Oscar. Costó 82 años que un jurado profesional reconociera que una mujer podía dirigir una película de cine y ser la mejor.

Tardarán, pero llegarán

En la actualidad, solo hay 13 mujeres que ostentan en el mundo la máxima puntuación en la Guía Michelín. La última en recibir esas tres preciadas estrellas, concretamente el año pasado, fue Dominique Creen, cocinera francesa afincada en San Francisco. La anterior elegida fue Anne Sophie Pic; y hablamos del año 2007. Si seguimos esperando a que las cosas sucedan porque sí, quizá haya que esperar otros 22 años para que una mujer vuelva a recibir la máxima distinción.

La falta de visibilidad de la mujer en la cocina viene de lejos y entre muchas razones está la complicada conciliación familiar, o que nadie, empezando por ellas mismas, se ocupó de contar que estaban, porque siempre ha habido mujeres en la cocina.

Mujeres detrás de escuelas de cocina que son referentes

Detrás de la escuela de cocina Le Cordon Bleu, que ha apoyado este certamen, fue fundada en París y el año que viene celebrará su 125 aniversario, hubo una mujer, la periodista Marthe Distel. Actualmente, este modelo académico está presente en 11 países y ha ofrecido hasta ahora clases de cocina a más de 20.000 alumnos en 20 lenguas distintas. Pocas personas conocen este dato, la duda está en si conoceríamos el nombre del fundador en caso de que hubiera sido un hombre.

En el transcurso de la entrega de premios, Bourreau, creadora del concurso y, a pesar de no ser cocinera y ser mujer, presidenta de la Asociación de Cocineros más prestigiosa de Francia, Toques Françaises, confirmó que lleva nueve años luchando para que este certamen pueda ofrecer a las mujeres una plataforma que les permita promocionar su talento y su creatividad desde las escuelas.

Gracias a su tesón, en la actualidad, La Cuillère d'Or se celebra en Francia, en Perú y este año, además de en España, está previsto que se celebre una primera edición en China.

Cuando la sencillez se convierte en Arte

Orgullosa de ser madrina de esta primera edición. Agatha Ruiz de la Prada confesó que hay que luchar por la visibilidad de la mujer en todos los sectores, especialmente en el gastronómico, y que compartir el día con unas cocineras y reposteras tan jóvenes le inspiró mucho: “Me he divertido pensando cómo se podría ganar este concurso. Hay que invertir tiempo, inteligencia, centrarte mucho y no hacer una cosa complicada. Creo que complicamos demasiado todo. Al final la sencillez se convierte en arte cuando la aplicas a cualquier disciplina, y en el caso de la cocina, es aún más evidente”.

Pietro Chevallard, director comercial de Barry Callebaut Ibérica, comentó que este tipo de iniciativas son muy positivas: “El hecho de que gremios mayoritariamente masculinos como las asociaciones de reposteros estén apoyando y defendiendo estos concursos confirma que al final, todos queremos luchar por la igualdad”.

La cocinera Pepa Muñoz, confirmó al cerrar el acto que aún queda un largo camino que recorrer: “La mujer necesita visibilidad en la gastronomía, eso está claro, pero la fórmula ideal es que la logremos todos juntos, no hay que separar, nunca he sido partidaria de separar, todos ganamos más cuando vamos juntos”.

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