La sombra de una nueva recesión sitúa la economía como factor decisivo el 10-N

La ministra Nadia Calviño durante su intervención en el Desayuno informativo de Europa Press.
La ministra Nadia Calviño durante su intervención en el Desayuno informativo de Europa Press.
EFE/EMILIO NARANJO

La mente viaja a 2008 cuando alguien vuelve a pronunciar las palabras "crisis económica". Ahora, con los expertos alertando de una nueva recesión y el Gobierno en funciones hablando casi sin tapujos de un "enfriamiento" de los indicadores, la economía se convirtió en un asunto fundamental durante la campaña y de cara a las elecciones. Los datos del paro también exigen reacciones por parte de las fuerzas políticas. Y es que la reacción a una posible recesión puede decantar el voto el 10-N. Se han abandonado temas como la llegada de la ultraderecha e incluso la España vaciada, y aunque la unidad nacional sigue sobre la mesa, va perdiendo peso en favor del asunto económico.

Sánchez y la apuesta por Calviño

Los socialistas no quieren cometer errores del pasado, y aseguran tener la receta ante una posible crisis. La ministra de Economía en funciones, Nadia Calviño, ha reconocido esa ralentización, pero al mismo tiempo aseguró que el crecimiento de la economía española es "más sólido y estable" que en otras etapas, como por ejemplo la del anterior descalabro. Eso sí, ha eludido confirmar si el Gobierno revisará la previsión de crecimiento de la economía, actualmente del 2,2%, en el borrador presupuestario que enviará a Bruselas el próximo 15 de octubre.

Más allá de que Sánchez admite que quizás sean necesarios reajustes (y para aplicarlos pide estabilidad), trabaja desde la cautela y da a su discurso un contenido social. Economía sí, pero empleo también. Ya aseguró que llas entregas a cuenta a las comunidades autónomas se aprobarán antes de la celebración de las elecciones generales, "aunque el Gobierno esté en funciones". Asimismo, se compromete a actualizar las pensiones y derogar la reforma laboral, así como aprobar un sistema de vivienda a precios asequibles.

"Crecemos de forma más equilibrada, no hay burbujas inmobiliarias como en el pasado. Hemos acumulado ventajas competitivas que no se van a diluir. El aumento gradual de los salarios ayudará a los trabajadores, nuestras empresas han saneado sus cuentas las familias están menos endeudadas", expresó el presidente desde Nueva York, tratando de mandar un mensaje de tranquilidad. En Ferraz y Moncloa avisan de que España está en otro contexto difícil al de 2008 y que las turbulencias económicas se pueden abordar desde la firmeza.

El PP: "Somos el único partido que plantea un plan económico sólido"

En el PP miran al pasado más reciente de España -y de Europa-, puesto que fue bajo un Gobierno de su signo cuando el país tuvo que hacer frente a la última crisis económica. El Ejecutivo de Rajoy siempre se vanaglorió de haber evitado el rescate, y precisamente esa teórica solvencia es la que ahora quiere asumir Pablo Casado. Los datos de desempleo y ocupación y los indicadores globales alertan en Génova de lo que puede venir. Y el partido asegura que ya ha demostrado que sabe gestionar esas 'vacas flacas'. Los datos económicos "llegan todos los días, y cada vez peores", expresó con rotundidad el propio Casado. 

"Somos el único partido con un proyecto económico sólido", expresaron fuentes de Génova. Desde la formación reivindican el trabajo en este sentido de los gobiernos de Aznar y Rajoy. Y aseguran que "no hay una buena política social sin una buena política económica". El equipo económico de los populares, formado por Isabel García Tejerina, Elvira Rodríguez, Daniel Lacalle y Mario Garcés asegura que se han perdido "dos años" con el Ejecutivo de Sánchez.

"No podemos volver a la pesadilla del desempleo, de la precariedad, o de los desaucios", sentenció el líder del PP. Quiere que antes de las elecciones se hable de "la economía real" para evitar "una crisis que ya hasta Pedro Sánchez reconoce" y que su formación "está preparada para evitar". Por eso, pide "no mentir" a los ciudadanos.

Ciudadanos y las ayudas a las familias

El programa de Ciudadanos tampoco se va a tocar. La parte más importante de su mensaje van a ser la bajadas fiscales. Casi 6 millones de familias, apunta el partido naranja, tendrán derecho a una deducción fiscal en el IRPF que podrán cobrar anticipadamente desde el principio del año en cuotas mensuales: 1.200 euros al año para las familias con dos hijos y las monoparentales con un hijo, y 2.400 euros al para las familias con más hijos. Estableceremos un tipo marginal máximo en el IRPF del 44% para garantizar que los impuestos nunca sean confiscatorios, según recogía el programa del 28-A. Además, también incluyen la bonificación del impuesto Sociedades y de Donaciones.

Son partidarios de un "alivio fiscal" a las familias y también de reducir los trámites burocráticos, así como aumentar las facilidades para los autónomos. Eso así seguirá siendo. Hay que recordar, en cambio, que fruto de la ola de dimisiones sufrida en las últimas semanas, Albert Rivera ha cambiado a su equipo económico. Ahora el gurú es Marcos de Quinto, de un perfil mucho más recto que los antaño ocupantes de esa área Toni Roldán o Francisco de la Torre, entre otros.

Unidas Podemos: "Los recortes, por arriba"

La economía también tendrá cabida en la campaña electoral de Unidas Podemos. Pero con una lectura casi exclusivamente social. "Esta campaña va de quién se atreve a hacer lo necesario para proteger a la gente cuando viene una crisis. Porque si hay que hacer recortes, hay que decidir si se hacen por arriba o se hacen por abajo. De eso va esta campaña", dijo de forma rotunda Pablo Iglesias en una entrevista.

Uno de los objetivos de la formación es marcar distancia con el PSOE, por ejemplo, respecto a la derogación de la reforma laboral. Los morados afean a Sánchez que no lo haya hecho durante su mandato, y no se fían de que lo vaya a hacer tras el 10 de noviembre. "La primera vez que te engañan, la culpa es del que te engaña. La segunda vez, es culpa tuya", sostuvo con ironía Pablo Echenique. La idea de Podemos es hacer énfasis en empleo, igualdad social o vivienda, y los recortes, de hacerlos, que sean "por arriba".

La formación también quiere confrontar con Sánchez en temas como los alquileres, y sobre todo, el SMI. Son asuntos que Pablo Iglesias tratará como suyos, como logros conseguidos durante los ocho meses de Gobierno tras la moción de censura a Rajoy. Así, tratará de atraer el votante más de izquierda del PSOE, con el que recuperar fuelle respecto al 28-A e incluso poder llegar a ser tercera fuerza por delante de Cs.

Vox: el modelo ultraliberal

"Que se aparten los que se ponen de rodillas antes los progres", dijo Santiago Abascal en un mensaje hacia el PP por la presentación de candidaturas en toda España. Y es que Vox está en otra esfera. La economía nunca ha sido un pilar importante en su campaña, más allá de que son partidarios de las bajadas de impuestos, y no parece que vayan a cambiar de plan de cara al 10-N.

Hay silencio respecto a su plan económico, pero las escasas referencias seguirán yendo por el mismo camino que en abril, cuando por ejemplo defendieron un sistema mixto de pensiones. Su irrupción fue un tema importante en campaña, pero ahora no parece que vayan a ser el blanco del resto de fuerzas, por lo que necesitarán ir a propuestas más concretas en materia económica.

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