El grupo Sex Pistols
Los Sex Pistols estarán en Vitoria en septiembre.

Saben que será la última vez. No habrá más fines de semana juntos ni más escapadas a mitad de mes ni más mensajes de móvil ni más cartas escritas a mano un día a la semana. El 5 de septiembre se despedirán. Lo han intentado todo, desde tratar de dejarse más de mil veces hasta probar a juntarse otras tantas. Las razones de los fallos y los retrocesos ya no importan.

Lo han intentado todo, desde tratar de dejarse más de mil veces hasta probar a juntarse otras tantas
Ella se lo dijo medio en broma medio en serio cuando estuvieron en el Summercase: "la próxima vez que los Sex Pistols toquen en España tomamos una decisión". Era medio en broma, pero el otro ‘medio' acabó generando una conversación cuyo final lo llevarán a cabo el 5 de septiembre.

Les fallaron los cálculos, las bromas, todo este tiempo invertido en desearse. El 5 de septiembre está próximo. Se han prometido abandonar su intento de relación o su relación frustrada, o como sea que se denomine eso que les crece desde abajo y parece no agotarse pese a sus esfuerzos.

No quiere renunciar a ella pero tampoco desea una vida como la que llevan
Cuando se conocieron, el 5 de septiembre hará diez años (las casualidades, las malditas y a veces siniestras casualidades), sonaba Sex Pistols en el bar de copas donde cada uno por su lado había acudido a quemar los excesos de una noche que se les quedaba, como siempre y como a ellos, corta. Muy corta.

Él, que no quiere renunciar a ella pero tampoco desea una vida como la que llevan, pide en susurros todas las noches al destino o a la fuerza que lo mueve todo, si es que la hay, y en momentos como éste siempre espera que la haya, que al menos el concierto del 5 de septiembre sea largo, muy largo, el concierto más largo del mundo.