Liza Minelli
La cantante estadounidense Liza Minnelli en un momento del recital que ofreció en la 43ª edición del Festival de Jazz de San Sebastián. EFE
Liza Minelli es una estrella de voz única que dio alma además a uno de los personajes más fascinantes de la historia del cine. Eso estará siempre con ella y ha estado este domingo también en San Sebastián, en un espectáculo casi desnudo que ha proyectado la luz sobre las esencias del musical americano.

Su vida y su carrera se han nutrido de los mejores y los peores ingredientes, pero en la clausura del 43 Heineken Jazzaldia Liza Minelli se ha exhibido como la artista que parece haber encontrado el camino intermedio y que tiene en su voz al mejor aliado.

La duda, la de sus cualidades vocales, ha quedado disipada. Siguen prácticamente intactas y lo ha hecho valer en este "show", en el que no han faltado las referencias a "Cabaret" y con el que ha paseado al público por el Broadway de los años 50.

Blusón de lentejuelas negro

'Teach me tonight', 'The man I love' y 'My ship' han sido las canciones con las que abrió un espectáculo medido al milímetro, en el que dirige largos parlamentos a la audiencia y cambia varias veces su vestuario. El negro y el rojo han sido los colores esta noche. Un blusón de lentejuelas negro, pantalón del mismo color y la cinta sobre la frente de su pelo corto con patillas la han acompañado en la primera parte, en la que sentada ha cantado una gran versión del 'Maybe this time' de 'Cabaret'.

Carga con todo un currículum a sus espaldas para despertar la incertidumbre, pero se abrió el telón y allí estaba ella para pedir que se encendieran las luces porque apenas veía al público, al que le contó todo lo que se puede contar sobre su admirada madrina Kay Thompson, una de las personas que más ha influido en su vida y quien le comunicó la noticia de la muerte de Judy Garland.

A ella Thompson ha dedicado sus números de Broadway y por ella ha dado pasos de baile junto a cuatro repeinados caballeros, que la han acompañado hasta casi el final del espectáculo en unos divertidos números retro, que han incluido 'Jubilee time' o 'I love the violins'.