El presunto criminal de guerra Radovan Karadzic, el 'carnicero de Sarajevo', arrestado el pasado lunes, podría ser extraditado al Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia (TPIY) a finales de esta semana o comienzos de la próxima, según comentó el portavoz de la fiscalía serbia de crímenes de guerra, Bruno Vekaric.

El momento de su extradición dependerá de las leyes serbias
Vekaric no pudo precisar más la fecha al explicar que todo dependerá del cumplimiento de los plazos previstos por las leyes serbias y de la decisión de un consejo judicial.

"Es difícil indicar el día en que sería extraditado. Su identidad ha sido establecida. Ahora su defensa tiene el derecho a recurrir la decisión de extradición, y ha anunciado ya que lo hará", dijo

Carisma y oratoria

El abogado de Karadzic, Svetozar Vujacic ha confirmado que el acusado se defenderá a sí mismo en el proceso ante el TPIY de La Haya.

"Karadzic tendrá en Serbia un equipo de asesores jurídicos, especialistas, que le ayudarán en la defensa, pero se defenderá solo" comentó.

Radovan Karadzic hará uso de su carisma y su oratoria, que tan bien le funcionaron mientras fue 'Dragan Dabic', su identidad falsa de médico naturista.

Escondía la mirada a las cámaras

Escondido bajo una frondosa barba blanca, gafas de pasta y aspecto de asceta oriental, atrajo a cientos de personas a sus conferencias con su "elocuencia y conocimientos", ha declarado a la prensa el organizador de esos eventos, Goran Kojic.

Atrajo a cientos de personas a sus conferencias con su "elocuencia"
El público asistente en varias ciudades serbias quedó entusiasmado por sus intervenciones, que realizaba gracias a su trabajo en un consultorio privado, dedicado a la medicina alternativa en el municipio moderno de Nueva Belgrado.

Karadzic, médico de profesión especializado en psiquiatría, también escribía textos sobre terapia por energía y sobre meditación cristiana ortodoxa. Algunas de sus intervenciones fueron incluso filmadas por cámaras de televisiones locales, ante las que Karadzic escondía su mirada.