Montera
La prostitución en Montera obligó a los vecinos a instalar cámaras. (ARCHIVO) ARCHIVO

Los vecinos de la calle Montera, hartos de soportar la prostitución y la delincuencia bajo sus ventanas, decidieron grabar lo que ocurría en su calle y publicarlo en YouTube. Su intención era disuadir a los clientes de las prostitutas, pero los perjudicados han acabado siendo ellos: la Agencia Española de Protección de Datos ha sancionado a los autores de estos vídeos con 601,01 euros de multa por la difusión de las imágenes.

Tenían voluntad de no dañar la intimidad y el deseo de mejorar la seguridad pública de la zona

Los vídeos suponen una "infracción grave de la Ley Orgánica de Protección de Datos", ya que no sus autores "no pidieron consentimiento" a las personas que aparecían en ellos para publicar las imágenes. En los vídeos se veía a clientes de prostitutas pidiendo sus servicios, a transeúntes enzarzados en peleas y a camellos trapicheando con drogas en la zona.

Sin embargo, la cuantía de la multa podría haber sido mayor, ya que la AEPD ha estimado como atenuante el hecho de que pixelaran las imágenes en 20 de los 22 vídeos. La Agencia ha apreciado "la voluntad de no dañar la intimidad de los viandantes y el deseo de mejorar la seguridad pública de la zona".

"Ruidos, basura e inseguridad"

Los residentes de Montera critican la multa: "No veo razonable que se les sancione por grabar su fachada", dice el vicepresidente de la asociación Montera y Adyacentes, Gilmar Barbosa. Además, se solidariza con sus vecinos sancionados, ya que "llevan sufriendo un acoso diario durante muchos años en sus portales, con ruidos, basura e inseguridad".

El entorno de Montera, Gran Vía y Ballesta está vigilando por 31 cámaras del Ayuntamiento
Esta es la primera vez que se sanciona la difusión a través de YouTube de imágenes tomadas en la vía pública. La AEPD recuerda que en la actualidad tiene abiertas otras investigaciones por casos similares.

El entorno de Montera, Gran Vía y la calle Ballesta está vigilando por 31 cámaras que fueron colocadas el pasado 25 de febrero por el Ayuntamiento. El objetivo es luchar contra la delincuencia y erradicar la prostitución del centro de Madrid. Una comisión de videovigilancia aprobó la instalación, ya que el sistema preserva la intimidad de los vecinos y viandantes.