Un animal, un fallo eléctrico, un olvido del propietario. Casi el 94% de las molestas alarmas que se activaron en domicilios y empresas catalanas en 2007 lo hicieron por error o sin motivo real, aseguró ayer el secretario de Seguretat de la Conselleria de Interior, Joan Delort.

Los Mossos están obligados a comprobar la situación siempre que reciben el aviso de una central
De los 301.000 sistemas de protección sonora que hay conectados a una central receptora en Catalunya, el año pasado se dispararon 96.000, de los cuales
90.000 no tenían una causa justificada. Estas falsas alarmas, a parte de ser molestas para los vecinos, suponen una pérdida de dinero, tiempo y eficiencia para los Mossos, que deben acudir innecesariamente al lugar y desatender otras funciones más urgentes.

Para evitar esta mala praxis y limitar las alarmas injustificadas, se acordó que sólo instalen estos dispositivos empresas acreditadas. También se intentará acabar con las alarmas exprés, a la venta por sólo 100 euros. «Son un engaño encubierto al usuario, ya que es imposible garantizar la seguridad a un precio tan bajo», aseguró Delort. Concienciar a los usuarios para que contraten un servicio eficiente con todas las garantías es otra de las medidas.

Hay 301.000 alarmas conectadas a una central receptora en Catalunya
Además, las centrales receptoras de alarmas deberán acentuar la filtración de casos antes de avisar a los Mossos, ya que éstos están obligados a acudir para comprobar la situación siempre que reciben el aviso de una central. En España funcionan 87 centrales receptoras, de las cuales siete son catalanas.