Playa de Alicante
Costa alicantina en un día soleado. ARCANO

Que el sol es fuente de vida es indiscutible. Sin embargo, como indiscutible es que cada vez somos más adictos al bronceado. Y esta 'obsesión' por estar moreno tiene nombre: tanorexia. Es una enfermedad poco diagnosticada pero cada día más común.

El problema es que las personas que sufren esta obsesión nunca están a gusto con su color de piel. En la mayoría mujeres, son consideradas "adictas a los rayos UVA". Pese a todo, no existen datos oficiales de personas que sufren esta enfermedad, aunque diariamente podemos observar en las playas gente que pasa diariamente muchas horas expuesto al s0l. 

El perfil

El perfil suele ser una mujer de entre 25 y 35 años, aunque se han registrado casos en los que desde los 17 años ya están obsesionadas con 'coger color' rápidamente. Los que sufren tanorexia se ven poco bronceados.  Por esta razón, se esmeran en exponerse al sol o invertir mucho dinero en sesiones de rayos UVA, dañando en ocasiones su piel para el resto de su vida.

Los expertos alertan sobre la necesidad de protegerse bien cuando se está bajo el sol.  El cáncer de piel provoca 50.000 muertes al año en el mundo.