Ojos
Baño en la piscina. 20MINUTOS.ES

El sol del verano, la sal del mar, el cloro de las piscinas o las alergias son factores que pueden ocasionar molestias y otros problemas en los ojos durante el verano.

Es recomendables usar gafas protectoras de calidad que certifiquen el filtro UV

Resulta habitual que durante esta época del año se produzcan más problemas oculares como irritaciones, conjuntivitis alérgicas e infecciosas, golpes, picaduras, quemaduras, hinchazones u orzuelos que, si no son tratados a tiempo, pueden llegar a desarrollar enfermedades. Por eso es recomendables usar gafas protectoras de calidad que certifiquen el filtro UV siempre que se tome el sol, se vaya a la montaña o se haga deporte. Unas gafas oscuras sin filtro o de mala calidad pueden ocasionar cierta dilatación pupilar lo que conlleva un aumento de la entrada de radiación UV al ojo, con mayor riesgo de daño que si no se llevaran puestas.

Otras recomendaciones son:

  • Tomar el sol con los ojos cerrados aunque se utilicen gafas protectoras.
  • Usar lubricantes o lágrimas artificiales en los ambientes secos.
  • Limpiar los párpados y pestañas para eliminar polvo o restos de secreción.
  • No nadar con lentillas o, si fuera necesario, utilizar desechables de un solo día de uso, para evitar queratitis.
  • Evitar el contacto excesivo con el cloro de las piscinas.
  • Tener cuidado de no introducir crema protectora en los ojos.
  • Evitar la exposición excesiva al sol y a la sal del mar.
  • Apartarse de las plantas o flores que puedan ocasionar alergias.