Asaja ha criticado hoy el "deficiente" funcionamiento del servicio de retirada de cadáveres de animales en las explotaciones ganaderas. Según han advertido las demoras suponen un "riesgo para la salud y el medioambiente", por lo que ha instado a la Delegación de Agricultura de Granada a subsanar el problema. Granada cuenta con unas 600.000 cabezas de ganado y cada día mueren en torno a un centenar.

Según la organización agraria, la empresa gestora, DASI, tarda "más de una semana" en acudir al aviso de los ganaderos, obligados por ley a notificar las muertes de los animales para su traslado a los centros de eliminación autorizados desde 2003, a raíz de la conocida como crisis de las vacas locas.

Esta situación se hace especialmente grave en las explotaciones extensivas, ya que en estos casos el ganado vive enjaulado y cerca de los ganaderos. "Hemos pedido a la Delegación de Agricultura que nos autorice a enterrar a los animales", ha asegurado Manuel del Pino, secretario de Asaja. Este extremo sólo se puede hacer en momentos puntuales y con la autorización expresa de la administración. Este colectivo considera que 48 horas debe ser el tiempo máximo de demora en la recogida de los animales en verano.

Poca diligencia

Los ganaderos granadinos consideran que sufren la "poca diligencia y eficacia" de un servicio especialmente importante en verano, cuando se acelera la putrefacción y se puede generar "una situación de mayor riesgo para la salud pública y de contaminación medioambiental".

Los afectados, que pagan este servicio, temen que DASI persiga "abaratar los costes", con lo que "desatiende sus funciones", y advierten de que el incumplimiento de la normativa europea, española y andaluza sobre la eliminación de animales conlleva "graves sanciones".

CONSULTA AQUÍ MÁS NOTICIAS DE GRANADA