La fiscalía de la Audiencia Provincial de Tarragona solicita una pena de 20 años de cárcel para Luigi D.G., de nacionalidad dominicana y 19 años de edad, acusado de matar el 1 de septiembre de 2007 en su casa de Reus (Tarragona) al hijo de un año de su pareja porque le molestaba cuando él jugaba con la Play Station.

Según el escrito de fiscalía y acusación popular de la Generalitat, mientras el acusado jugaba con la consola el menor introdujo la mano en ella, haciéndole perder la partida. Luigi reaccionó con un puñetazo en el abdomen contra la criatura, como consecuencia del cual el niño cayó de la cama al suelo llorando fuertemente.

El menor murió como consecuencia de un traumatismo abdominal que produjo una hemorragia intraabdominal.
Después lo cogió por la cintura boca abajo y lo tiró sobre la cama. Una vez allí, le golpeó en la cabeza con la palma de la mano, en la que llevaba un anillo, y también le dio puñetazos en la espalda, en una acción que duró unos cuatro minutos. Seguidamente, lo bañó y lo dejó solo, poniéndose a jugar otra vez. Cuando la madre llegó se dio cuenta de que no reaccionaba.

El menor murió como consecuencia de un traumatismo abdominal que produjo una hemorragia intraabdominal. El acusado está actualmente en situación de prisión provisional a la espera del juicio, que comienza el martes, con jurado, en la Audiencia de Tarragona.

El fiscal entiende que los hechos son un asesinato con el agravante de parentesco. Por ello, pide 20 años de prisión y una indemnización de 95.000 euros para la madre del niño. La acusación popular, ejercida por la Generalitat, solicita la misma condena y una indemnización de cerca de 91.000 euros.

La defensa pide la absolución o un máximo de condena de un año alegando que el acusado padecía trastorno mental por llevar días jugando con la videoconsola al juego Mortal Combat, y enloqueció al no poder acabar la partida por culpa del niño.

El acusado ha tenido otra hija con la madre de la víctima, quien le visita regularmente en la cárcel.